La noticia sorprendió a miles de familias veracruzanas. En plena transición al sistema IMSS Bienestar, trabajadores de la empresa Limpieza Especializada Industrial Hospitalaria (LEIH) se manifestaron tras no recibir sus salarios. El resultado fue inmediato: hospitales sin limpieza, un paro de brazos caídos y una crisis que evidenció la fragilidad de los servicios subrogados en salud.
El caso no se quedó en rumores. Los trabajadores denunciaron públicamente que llevaban semanas sin recibir pago, lo que obligó a la Gobernadora Rocío Nahle a tomar cartas en el asunto.
El papel de Rocío Nahle y la respuesta del Gobierno de Veracruz
En un comunicado oficial, Nahle confirmó que el contrato con LEIH será rescindido, al considerar que la empresa incumplió sus obligaciones laborales. Recordó que, pese a que se le otorgó una prórroga durante la transición al IMSS Bienestar, la empresa no cumplió con los derechos básicos de los empleados.
“Esta empresa no está cumpliendo, no le está pagando a los trabajadores ni garantizando condiciones óptimas”, declaró la mandataria.
La decisión busca no solo resolver el conflicto inmediato, sino sentar un precedente en el manejo de los servicios hospitalarios en Veracruz.
Los trabajadores, los más afectados
Más de 3 mil empleados de hospitales y centros de salud quedaron en medio de esta controversia. Durante más de 48 horas, mantuvieron un paro que expuso los riesgos sanitarios de suspender un servicio esencial como la limpieza hospitalaria.
Los empleados reclamaron salarios adeudados, mientras la empresa argumentaba que el gobierno estatal no había cubierto pagos. La tensión creció al punto de dejar áreas críticas de hospitales sin atención en higiene.
IMSS Bienestar: la propuesta de contratación directa
Frente al caos, Nahle propuso que el IMSS Bienestar contrate directamente a los trabajadores de limpieza, eliminando la figura de intermediarios privados como LEIH.
Esta medida no solo garantizaría mayor transparencia en los pagos, sino también mejores condiciones laborales para quienes cumplen un rol esencial en la salud pública.
La propuesta plantea que los empleados pasen a nómina oficial y se integren al tabulador del IMSS Bienestar, con prestaciones completas y estabilidad laboral.
Un precedente en la gestión de servicios hospitalarios
La crisis abre un debate más amplio: ¿deben servicios estratégicos como la limpieza hospitalaria estar en manos de empresas privadas? En Veracruz, la experiencia reciente ha demostrado que la subcontratación puede derivar en impagos, paros y afectaciones directas a la atención médica.
Con la decisión de rescindir el contrato y replantear la forma de contratar, el gobierno busca sentar las bases de un sistema más justo y eficiente para trabajadores y pacientes.


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