A partir de 2025 comenzó a tomar forma una nueva generación: la llamada Generación Beta. Son los niños que nacerán desde este año y hasta 2039, y que crecerán en un mundo muy distinto al que conocieron sus padres y abuelos.
El concepto ha sido propuesto por especialistas en demografía y análisis cultural para identificar a la generación que sigue a la Generación Alfa.
A diferencia de otras generaciones, la Generación Beta no descubrirá la tecnología, sino que nacerá dentro de ella. La inteligencia artificial, la automatización, los asistentes virtuales y los algoritmos no serán una novedad, sino parte normal de la vida cotidiana. Para estos niños, hablar con una máquina, aprender con sistemas digitales o convivir con robots será tan común como hoy lo es usar un teléfono celular.
Sin embargo, no todo será innovación y comodidad. La Generación Beta crecerá en un planeta con problemas acumulados, como cambio climático, escasez de agua, pérdida de biodiversidad y ciudades cada vez más presionadas por el crecimiento poblacional.
Por ello, se dice que esta generación “recibe” un planeta herido. Verán con claridad las consecuencias de decisiones tomadas décadas atrás y enfrentarán el reto de adaptarse y, en muchos casos, reparar lo que otros dañaron.
En el ámbito educativo, su aprendizaje será muy distinto. Las aulas tradicionales convivirán con plataformas inteligentes, enseñanza personalizada y evaluaciones automatizadas, lo que exigirá nuevas habilidades tanto a estudiantes como a docentes.
Un mundo más diverso
También enfrentarán desafíos laborales inéditos. Muchos de los trabajos que hoy existen podrían desaparecer, mientras surgirán otros ligados a la tecnología, la creatividad, el cuidado del medio ambiente y la gestión de datos.
En lo social, la Generación Beta crecerá en un mundo más diverso, pero también más polarizado. Tendrán acceso a información constante, lo que les exigirá aprender a distinguir entre datos confiables y desinformación.
A diferencia de generaciones anteriores, el cambio no será gradual, sino acelerado. Estos niños se formarán en un entorno donde las reglas se transforman rápido y donde la capacidad de adaptarse será tan importante como el conocimiento mismo.
Los expertos coinciden en que esta generación necesitará habilidades emocionales fuertes: pensamiento crítico, empatía, resiliencia y capacidad para convivir con la incertidumbre serán claves para su bienestar.
La Generación Beta será testigo de una nueva etapa tecnológica y también protagonista de decisiones cruciales sobre el rumbo del planeta. Su futuro dependerá, en buena medida, de cómo los adultos de hoy preparen el terreno.
ASÍ SERÁ LA GENERACIÓN BETA
- Nacerán entre 2025 y 2039
- Crecerán con inteligencia artificial integrada a la vida diaria
- Verán la automatización como algo normal
- Vivirán de lleno los efectos del cambio climático
- Aprenderán con sistemas digitales y personalizados
- Enfrentarán un mercado laboral en constante transformación
- Tendrán mayor exposición a información y desinformación
- Necesitarán alta capacidad de adaptación y pensamiento crítico
- Serán una generación clave en la reconstrucción ambiental


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