jueves, enero 1, 2026

García Harfuch afirma que estrategia de seguridad ya da resultados

Detenciones masivas, laboratorios destruidos y una promesa de continuidad

Frente a los pasillos de mármol del Senado, Omar García Harfuch avanzó con paso firme. Vestido con traje oscuro y expresión serena, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) sabía que no enfrentaría una sesión sencilla. Consciente del escepticismo, llegó con cifras, con resultados y con una narrativa clara: la estrategia de seguridad está funcionando, pero el problema sigue vigente.

Durante su entrevista previa a la comparecencia ante la Junta de Coordinación Política (Jucopo), García Harfuch delineó los avances que su dependencia ha logrado en los últimos seis meses:

  • Más de 18 mil presuntos delincuentes detenidos.
  • Más de 800 laboratorios clandestinos destruidos.
  • Reducción histórica en la tasa de homicidios.
  • Extradiciones activas y sin pausas hacia Estados Unidos.

La violencia no se erradica en meses: pero los indicadores cambian

El mensaje fue claro y sin triunfalismos. Harfuch no ofreció una victoria absoluta ni una visión maquillada de la realidad. Dijo lo que la ciudadanía necesita oír con honestidad:

“El hecho de que haya resultados no quiere decir que el problema esté resuelto.”

Esta afirmación se enmarca en una de las mayores crisis de seguridad en México, con siete estados concentrando el 50% de los homicidios del país. Guerrero, Michoacán, Zacatecas, Guanajuato, Jalisco, Baja California y Estado de México son, en su mayoría, zonas marcadas por la disputa territorial del crimen organizado.

Sin embargo, según los datos presentados por SSPC, el primer trimestre de 2025 ha registrado la tasa más baja de homicidios desde 2018, un logro que el funcionario atribuye a la coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales.

Guerra contra los laboratorios: golpe a las finanzas criminales

Uno de los puntos más destacados por el secretario es el desmantelamiento de más de 800 laboratorios clandestinos. Estas estructuras, operadas por cárteles de la droga, generan enormes cantidades de metanfetaminas y otras sustancias ilícitas destinadas tanto al mercado nacional como internacional.

“Cada laboratorio destruido representa millones de pesos que dejan de ingresar a las organizaciones, lo que reduce su capacidad de reclutamiento, compra de armas y corrupción”, explicó Harfuch.

Esta estrategia apunta directamente al corazón económico del crimen organizado, debilitando su estructura financiera y logística. Ya no se trata solo de detener sicarios, sino de frenar la maquinaria que sostiene la violencia.

Extradiciones continuas: justicia transnacional en acción

Otro eje relevante es la continuidad en las extradiciones a Estados Unidos. Aunque algunos casos han tenido alto perfil mediático, García Harfuch señaló que cada mes se realizan traslados de miembros del crimen organizado, y citó un caso reciente: un bloque de 29 personas extraditadas en una sola operación.

Esto fortalece la colaboración bilateral con agencias como el FBI y la DEA, y reafirma el compromiso del Estado mexicano con el combate frontal al narcotráfico internacional.

Seguridad con rostro humano

En los municipios más golpeados por la violencia, el cambio no se mide solo en cifras, sino en la tranquilidad que comienza a asomar en las calles. Una madre que vuelve a caminar al mercado sin miedo, un joven que regresa a estudiar sin temor a ser reclutado, un comerciante que reabre su local tras meses de extorsión.

Estas pequeñas victorias humanas son la meta última de la estrategia. Como Harfuch lo expresó:

“La finalidad es, por supuesto, proteger a la ciudadanía, y en eso estamos trabajando miles de hombres y mujeres del Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías estatales.”

El gran reto: consolidar resultados y evitar retrocesos

Si bien los indicadores mejoran, el riesgo de retroceso es constante. La paz no se decreta: se construye día a día, y el crimen organizado muta con rapidez. Por ello, García Harfuch subraya la importancia de continuar con la estrategia, ajustarla cuando sea necesario, pero no bajarla de intensidad.

La comparecencia en el Senado no solo fue un ejercicio de rendición de cuentas, sino un intento por reconfigurar la percepción ciudadana: la seguridad no es solo una promesa política, sino una política de Estado con impactos medibles.

Una estrategia que da señales, pero aún no cierra ciclos

En seis meses, los logros son notorios: miles de detenidos, estructuras criminales debilitadas, colaboración internacional fluida y una baja visible en delitos de alto impacto. Sin embargo, la inseguridad sigue siendo uno de los principales desafíos del país.

El mensaje de García Harfuch fue prudente, realista y enfocado en la continuidad. La estrategia no ha terminado, pero ya está mostrando efectos concretos en el tejido social mexicano.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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