
Frijol en México: Un anuncio que busca cambiar la historia
El Frijol del Bienestar, es un programa diseñado para ofrecer el kilo a 27 pesos y devolverle al productor la dignidad de un pago justo. La mañana avanzaba entre aplausos y música tradicional en el Monumento a la Revolución cuando la presidenta Claudia Sheinbaum presentó una de sus apuestas más simbólicas para el campo mexicano.
Cada palabra pronunciada resonó entre productores, familias y expertos que ven en este grano un alimento que ha sostenido generaciones enteras. El lanzamiento coincidió con la Primera Feria del Frijol y la Agrobiodiversidad, un espacio creado para celebrar la riqueza agrícola del país y para recordar que detrás de cada kilo hay historias de esfuerzo ancestral.
El objetivo: eliminar intermediarios y fortalecer al productor
Sheinbaum fue clara desde el inicio. El problema no era el frijol, sino la cadena de intermediarios que duplicaba o triplicaba el precio que finalmente paga el consumidor.
En su mensaje, la presidenta detalló que el programa busca que el grano llegue directamente de las manos campesinas a la mesa mexicana, sin escaladas artificiales de precio. La estrategia responde al impacto de sequías recientes, que han reducido la oferta y debilitado la producción nacional.
Un país que depende del frijol… y de importaciones
Hoy México importa cerca de 300 mil toneladas cada año, y tres cuartas partes provienen de Estados Unidos. Para el gobierno federal, esto representa un riesgo directo para la seguridad alimentaria. La autosuficiencia dejó de ser un discurso para convertirse en una necesidad.
Por eso, el programa se plantea como una vía para recuperar la capacidad productiva nacional, garantizar precios estables y fortalecer a los agricultores que han visto disminuir sus cosechas de frijol durante los últimos años.
La riqueza del frijol mexicano que el mundo reconoce
Durante la Mañanera del Pueblo, María Luisa Albores, directora de Alimentación para el Bienestar, compartió un dato que despertó orgullo entre los asistentes: México posee 57 de las 150 especies de frijol registradas en el planeta, y 31 de ellas son endémicas.
Sin embargo, el consumo interno ha caído de 16 kilos por persona al año en 1980 a solo 9 kilos en 2021. Paradójicamente, mientras el país alberga una diversidad biológica única, el frijol ha perdido terreno en la dieta diaria.
El valor nutricional que siempre estuvo ahí
Albores recordó que el frijol no solo es un alimento accesible, sino una fuente excepcional de nutrientes. Señaló que el frijol negro contiene 8.86 gramos de proteína por cada 100 gramos, y que su combinación con el maíz —base de la milpa mexicana— genera una proteína más completa que la que ofrecen por separado.
Además, destacó beneficios adicionales:
Reduce niveles de azúcar.
Disminuye el colesterol.
Mejora la microbiota intestinal.
Aporta hierro y ácido fólico que previenen la anemia.
Ha sostenido la dieta de la infancia mexicana durante generaciones.
El frijol, dijo, “es bendito para la salud del pueblo de México”.
Una feria que celebra el alimento que forjó al país
La Feria del Frijol y la Agrobiodiversidad no solo ofrece venta directa de productores, sino también presentaciones culturales, exposiciones de variedades y actividades educativas. Es un intento por reconectar a las familias con la historia culinaria del país y con la milpa, ese sistema milenario que ha alimentado a México desde tiempos prehispánicos.
La nueva línea Frijol Bienestar: precio fijo, productores beneficiados
Albores adelantó que este año saldrá al mercado la línea de Frijol Bienestar, un producto procesado y envasado en plantas públicas, que se distribuirá en todas las Tiendas Bienestar a un precio fijo de 30 pesos por kilo.
La clave del modelo es simple: el grano se comprará directamente a pequeños productores, garantizando un pago justo y evitando que los intermediarios distorsionen el mercado.
El mensaje fue contundente: el frijol que llegará a las tiendas “viene de manos campesinas y de suelo mexicano”.
Un programa que apuesta por el futuro del campo y de la mesa mexicana
El Frijol del Bienestar no es solo una política alimentaria. Es un proyecto cultural, productivo y económico que busca recuperar el valor del frijol mexicano, reducir la dependencia externa y promover una alimentación más saludable.
Con precios accesibles, apoyo directo al productor y un enfoque en la soberanía alimentaria, el gobierno pretende que este alimento ancestral recupere el lugar que merece en la vida cotidiana del país.