La gobernadora Mara Lezama sostuvo una reunión con la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcenas, en donde se presentó un nuevo modelo para impulsar el posicionamiento comercial del chicle originario de la selva maya de Quintana Roo,
Durante la reunión, la mandataria solicitó la colaboración de la dependencia federal para obtener los permisos necesarios para el consorcio chiclero Chicza, que cosecha, industrializa y comercializa goma de mascar orgánica en el sur del estado.
Con estos permisos, también se ajustaron los ciclos de aprovechamiento de la resina del árbol chicozapote, un recurso indispensable para la producción de este producto local. Esto con la finalidad de no caer en una sobreexplotación del producto.
“Hemos avanzado de manera extraordinaria en los permisos, en el tema de los ciclos que era fundamental para la producción y que no les daba a los chicleros la posibilidad de producir este maravilloso producto local”, dijo Mara Lezama.
La mandataria agregó que con este primer paso para la diversificación económica de la selva maya al sur de Quintana Roo, se lograrán beneficiar a más de 700 familias que dependen económicamente de la producción del chicle.
“Seguimos trabajando en impulsar el desarrollo sustentable y el bienestar de más de 700 familias, mientras buscamos ser líder en sostenibilidad ambiental y conservación de ecosistemas, la diversificación económica y el fortalecimiento de las familias del campo”, dijo.
Un producto con distintivo local

En diciembre, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorgó la Indicación Geográfica de Protección (IGP) del Chicle Maya a Quintana Roo y Campeche. Este reconocimiento fortalece la competitividad de los productores locales y fomenta el desarrollo agroindustrial de las comunidades que históricamente han dependido de esta actividad.
“Este distintivo no sólo preserva una tradición ancestral, sino que también abre nuevas oportunidades para mejorar la presencia del Chicle Maya en mercados de México y el mundo, contribuyendo a aumentar los ingresos de las familias que dependen de la producción de este insumo vital, que proviene del árbol de chicozapote”, expresó Mara Lezama.
Agregó que Quintana Roo y Campeche son los únicos estados productores de chicle natural, con más de mil 200 productores organizados en 43 cooperativas. Además de que el valor del mercado del chicle en México es de 420 dólares anuales.


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