Una liberación histórica en el caso más polémico de los últimos años
La liberación de Israel Vallarta Cisneros, ocurrida la mañana del 1 de agosto de 2025, marcó un hito en la historia judicial mexicana. El caso, que comenzó en 2005 con un montaje televisado por órdenes del entonces jefe de la AFI, Genaro García Luna, también involucró a la ciudadana francesa Florence Cassez, quien fue liberada en 2013 tras obtener un amparo por violaciones al debido proceso.
Mientras Vallarta estuvo casi 20 años en prisión sin sentencia, el fallo reciente de una jueza federal concluyó que la Fiscalía General de la República (FGR) no logró acreditar su participación en delitos de secuestro, delincuencia organizada ni posesión de armas de uso exclusivo del Ejército. La noticia generó una fuerte ola de reacciones, incluida la de Cassez, quien si bien no emitió declaraciones públicas, compartió mensajes clave en redes sociales.
Las reacciones de Florence Cassez en redes sociales
Aunque no ha hablado directamente con medios, Florence Cassez siguió de cerca la liberación de Vallarta a través de sus plataformas digitales. Una de las publicaciones más destacadas fue el retuit del mensaje de Mary Sainz, esposa de Israel Vallarta, quien escribió en X (antes Twitter):
“¡Por fin! #IsraelVallartaLibreYa acaban de notificar sentencia absolutoria… después de casi 20 años sin sentencia ¡por fin!”
Cassez también reposteó imágenes de la liberación, así como un cartón del caricaturista Helio Flores que critica directamente a los responsables del montaje: García Luna, el periodista Carlos Loret de Mola, Isabel Miranda de Wallace y el expresidente Felipe Calderón. El cartón se titula “Grandes montajes de Genaro García Luna” y se difundió en sus cuentas de X, Facebook e Instagram.
En otro retuit, la francesa compartió un mensaje que señala:
“Ya condenaron a Martinelli, ahora Uribe, falta @FelipeCalderon que tanto daño hizo a México… Hoy con la liberación de #IsraelVallarta casi se cierra por completo la ignominia que involucró a otras personas inocentes como @Florence_Cassez”.
Estas acciones dejan entrever que Cassez considera que la liberación de Vallarta representa un cierre simbólico para ambos y una reparación parcial tras casi dos décadas de acusaciones sin sustento.
El montaje de “Las Chinitas”: un caso que marcó época
La historia se remonta al 8 de diciembre de 2005, cuando Cassez y Vallarta fueron detenidos en el rancho “Las Chinitas”. El operativo fue grabado previamente y transmitido como si fuera en vivo. Años después, se reveló que fue un montaje orquestado por Genaro García Luna y ejecutado con apoyo de medios como Televisa, con Loret de Mola como rostro visible.
Mientras Cassez fue liberada en 2013 tras una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el proceso de Vallarta fue más largo y tortuoso. La justicia mexicana tardó casi 20 años en resolver el caso, lo que se ha interpretado como una muestra de los abusos del sistema penal y de las fallas del aparato judicial.
Un precedente para el sistema judicial mexicano
La sentencia absolutoria para Israel Vallarta es vista por expertos como un parteaguas en la lucha contra los montajes judiciales, el uso mediático de la justicia y las violaciones al debido proceso. Aunque no implica automáticamente una reparación del daño, sí representa un paso importante en la reconstrucción de confianza en las instituciones.
Por su parte, la postura de Florence Cassez en redes sociales muestra que sigue comprometida con visibilizar los abusos cometidos durante la llamada “guerra contra el narco”, así como con el derecho a un juicio justo. Su apoyo a la familia de Vallarta y su eco a las críticas hacia Calderón y otros actores implicados, reflejan la dimensión política y social que aún tiene este caso.
Una historia que aún no termina
Aunque Israel Vallarta ya está libre, los procesos de reparación, disculpas públicas y justicia completa aún están pendientes. La detención arbitraria, la prisión preventiva prolongada y la estigmatización mediática son heridas abiertas para cientos de personas en México. Este caso, ampliamente conocido por la opinión pública, sigue siendo símbolo de la urgencia de reformar el sistema penal.
La historia de Cassez y Vallarta, dos nombres unidos por un montaje y por años de lucha, continúa dejando lecciones profundas sobre el uso del poder, la verdad y la justicia en México.


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