Las redes sociales han abierto un mundo de posibilidades para la comunicación, pero también han tendido trampas invisibles para los menores de edad. Detrás de perfiles aparentemente inofensivos pueden esconderse depredadores que buscan ganar la confianza de niños y adolescentes para llevar a cabo delitos. Un ejemplo de ello es el caso expuestoeste lunes por el fiscal de Quintana Roo, Raciel López Salazar, sobre una menor de 12 años que fue víctima de abuso tras ser engañada en Facebook.
Víctor Daniel, el agresor, utilizó una estrategia tan sutil como peligrosa: le envió una solicitud de amistad a la niña, quien, al ver que tenían familiares en común, la aceptó sin sospechar lo que vendría después. Durante tres meses, mediante mensajes constantes, la manipuló, le hizo creer que la conocía desde pequeña y que incluso era cercano a su hermana mayor. Así, poco a poco, tejió una red de mentiras para ganarse su confianza.
La relación virtual se convirtió en un supuesto noviazgo. La niña, convencida de que estaba frente a alguien especial, decidió reunirse con él. El día de los hechos, en marzo de 2022, en lugar de entrar a clases, se dirigió al parque de Leona Vicario, donde Víctor Daniel la esperaba. Desde ahí, la llevó en su motocicleta a su domicilio en Puerto Morelos, donde cometió el delito.
Tras la denuncia y las investigaciones correspondientes, un juez de juicio oral condenó a Víctor Daniel a 30 años de prisión. Un castigo ejemplar, pero que no borra el daño irreparable causado a la víctima ni la angustia de su familia.
El acceso a internet y la falta de supervisión en el uso de redes sociales han creado un terreno fértil para delitos como el abuso infantil, el acoso y la trata de personas. Los delincuentes se aprovechan de la inocencia de los menores y de la confianza que depositan en las interacciones virtuales. Muchas veces, los padres desconocen con quién hablan sus hijos en línea o qué tipo de relaciones están estableciendo sin siquiera haber visto a la otra persona en la vida real.
Por ello, la Fiscalía General del Estado lanzó un llamado urgente a los padres de familia para supervisar las amistades en redes sociales de los menores no es una exageración, es una necesidad. Los filtros parentales y la educación digital deben ser herramientas de uso cotidiano en los hogares.


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