La Facultad de Ingeniería de la UNAM anunció que entrará en paro de actividades del 29 de septiembre al 3 de octubre, con lo que las clases se reanudarán hasta el sábado 4 del mismo mes. La decisión se tomó tras una consulta estudiantil, en la que la mayoría votó a favor de suspender temporalmente las actividades en solidaridad con la exigencia de justicia por el homicidio ocurrido en el CCH Sur.
El caso que encendió la protesta
El reciente ataque en el CCH Sur, que derivó en la muerte de un estudiante, conmocionó a la comunidad universitaria y se convirtió en el detonante de una serie de paros que se han extendido por diversas facultades y planteles de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Los estudiantes han expresado no solo su duelo, sino también un profundo malestar ante lo que consideran falta de seguridad dentro y fuera de sus planteles, situación que ha motivado la organización colectiva para presionar a las autoridades.
Facultades y planteles en paro
Con la incorporación de Ingeniería, ya son más de 14 entidades académicas en paro total, además de dos planteles en paro activo. Esta oleada de suspensiones ocurre apenas cinco semanas después del inicio del semestre, que comenzó el pasado 11 de agosto.
La magnitud del movimiento refleja el creciente descontento de la comunidad universitaria y su determinación de no reanudar clases hasta que se generen compromisos claros en materia de seguridad y justicia.
La cercanía con el 2 de octubre
La protesta también adquiere un carácter simbólico al estar cerca de la conmemoración del 2 de octubre de 1968, fecha en la que se recuerda la matanza de Tlatelolco, en la que decenas de estudiantes fueron asesinados.
De cara al 57 aniversario de ese hecho histórico, las organizaciones estudiantiles han señalado que realizarán acciones en memoria de las víctimas, pero también como parte de su lucha actual por garantías de seguridad en la vida universitaria.
Demandas centrales del movimiento
Los estudiantes han dejado en claro que su paro no solo es en memoria del joven del CCH Sur, sino también una exigencia de medidas concretas contra la violencia, entre ellas:
- Mayor presencia de seguridad en las inmediaciones de los planteles.
- Protocolos de actuación más eficaces ante emergencias.
- Acompañamiento psicológico y legal para la comunidad afectada.
- Compromiso institucional de no minimizar ni silenciar los hechos de violencia.
Un movimiento en crecimiento
El paro estudiantil en la UNAM se ha extendido rápidamente, mostrando la capacidad de organización de los jóvenes y su disposición a defender el derecho a una educación en condiciones seguras.
Aunque la Facultad de Ingeniería retomará clases el próximo 4 de octubre, el movimiento universitario ha dejado claro que la lucha continuará mientras no existan garantías firmes por parte de las autoridades para proteger a los estudiantes y hacer justicia.


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