Minutos antes de la explosión en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, Alicia Matías Teodoro tomó una selfie con su nieta de dos años, Azuleth.
Sonreía y la sostenía en brazos, sin imaginar que esa sería la última imagen que compartiría con su familia.
El 10 de septiembre, una pipa de gas explotó en la zona de Iztapalapa. El fuego alcanzó comercios, transporte y peatones. Alicia, que trabajaba como checadora de combis en Santa Martha Acatitla, estaba en el lugar junto a su nieta.

El acto heroico que salvó a la pequeña Azuleth
Cuando la onda expansiva llegó, Alicia se lanzó sobre su nieta para cubrirla. Testigos narran que, pese a que las llamas consumían su ropa y piel, nunca soltó a la niña. Su valentía permitió que la menor sobreviviera.
La batalla por sobrevivir en el hospital
Un policía trasladó de urgencia a la niña en motocicleta al hospital. Alicia ingresó al Hospital Magdalena de las Salinas con quemaduras en el 80% de su cuerpo.
Durante dos días luchó por sobrevivir, pero la noche del 12 de septiembre se confirmó su fallecimiento.
El adiós a una abuela que se volvió símbolo de amor
“Ella dio la vida por mi sobrina. Solo quería protegerla, y lo logró”, relató Sandra Barajas, hermana de Alicia. La familia la despidió entre lágrimas, orgullo y dolor, reconociendo su sacrificio.
El estado de salud de Azuleth y la esperanza de su familia
Azuleth permanece hospitalizada en el Centro Médico Nacional Siglo XXI con quemaduras en el 60% de su cuerpo. Su estado es delicado, pero estable. Médicos confían en que pueda recuperarse.
Reacciones en redes: el legado de valentía de Alicia
La última foto de Alicia y su nieta circula en redes sociales como símbolo de amor incondicional. Usuarios y medios la recuerdan como una heroína cuya historia ha conmovido a todo México.


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