El Gobierno de México prepara una reforma crucial para reforzar la supervisión sobre los agentes aduanales, una medida estratégica para combatir la corrupción y fortalecer la seguridad en los puntos de entrada y salida del país, según trasciende este viernes.
Una Reforma con la Mira en la Transparencia
Fuentes cercanas al proceso legislativo han indicado que la administración actual está decidida a cerrar las brechas que han permitido actos de corrupción en las aduanas. La iniciativa de reforma, cuyo borrador se encuentra en las etapas finales de revisión, busca implementar mecanismos de control más estrictos y sanciones más severas para los agentes aduanales que incurran en prácticas ilícitas.
El objetivo principal es claro: erradicar la corrupción que ha afectado la recaudación fiscal y ha facilitado el contrabando de mercancías y sustancias ilegales. Se espera que los cambios propuestos incluyan una mayor rotación del personal, auditorías más frecuentes y el uso de tecnología avanzada para la inspección no intrusiva de cargamentos.
Impacto en el Comercio y el T-MEC
La medida es vista como un paso necesario para garantizar la integridad del sistema aduanero mexicano, un pilar fundamental para el comercio internacional del país, especialmente en el marco del T-MEC. Analistas económicos señalan que un sistema aduanal más transparente y eficiente podría traducirse en una mejora de la competitividad para las empresas mexicanas y un aumento en la inversión extranjera directa.
«La incertidumbre pegará a la inversión y, por ende, al crecimiento y al empleo en México y el mundo», advierten expertos consultados por medios nacionales, subrayando la importancia de que estas reformas se implementen de manera clara y sin generar obstáculos innecesarios al flujo comercial legítimo. La reforma también es una respuesta a las presiones de socios comerciales que demandan mayor seguridad en la cadena de suministro.
