Mide 179.5 metros y sería utilizado para operaciones de menor escala; Cozumel sigue alzando la voz por el cuarto muelle de cruceros
Mientras continúan las protestas de ciudadanos y ambientalistas por el polémico proyecto del cuarto muelle para cruceros en Cozumel, otra solicitud de infraestructura costera ha sido ingresada ante las autoridades ambientales: la empresa Paraíso El Cedral S.A. de C.V. tramita ante la Semarnat los permisos para operar un muelle rústico de madera en la zona sur de la isla.
De acuerdo con el expediente ingresado el pasado 27 de junio, se trata de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en modalidad particular que busca regularizar y operar un muelle ya existente, construido con madera dura de la región, con una extensión total de 179.5 metros cuadrados, abarcando tanto zona marina como franja federal marítimo-terrestre.
El proyecto está ubicado en la costera sur de Cozumel, una zona conocida por sus playas, arrecifes y áreas de alta sensibilidad ecológica. Según el promovente, se trata de una estructura rústica destinada a actividades de bajo impacto, aunque su operación aún debe ser evaluada conforme a la normativa ambiental federal.
Este nuevo trámite se da en un contexto social y ambiental tenso en la isla, donde colectivos ciudadanos, científicos y prestadores de servicios turísticos han rechazado enérgicamente la construcción del cuarto muelle de cruceros, al considerar que representa un grave riesgo para los ecosistemas marinos, especialmente los arrecifes coralinos, patrimonio natural de Cozumel.
Un proyecto de menor escala
Aunque la iniciativa de Paraíso El Cedral es de menor escala y no está vinculada al turismo de grandes embarcaciones, las preocupaciones por el deterioro costero y la saturación de infraestructura en la isla han llevado a que cualquier nuevo proyecto sea observado con lupa por la sociedad civil.
Activistas han señalado que es indispensable garantizar una evaluación seria del impacto ambiental acumulado en la isla, donde ya operan varios muelles y donde el turismo náutico ha crecido sin una planeación sustentable clara.
Por ahora, la Semarnat deberá analizar si este muelle rústico cumple con las condiciones para operar de manera legal y sin poner en riesgo el frágil equilibrio ecológico de la costa sur de Cozumel.
