En un acto de resistencia social, más de 50 embarcaciones con familias, pescadores, buzos, abuelos, jóvenes y niños protestaron Cozumel para exigir la cancelación definitiva del proyecto del cuarto muelle de cruceros. La protesta en elmar, cargada de consignas y pancartas, buscó visibilizar la oposición ciudadana a una obra que, según los manifestantes, amenaza al ecosistema marino, los espacios públicos y el modo de vida en la isla.
La movilización fue convocada por colectivos como Isla Cozumel y la Conservación, Investigación y Manejo Ambiental de Cozumel (CIMAC), quienes denunciaron que el proyecto ha avanzado sin una consulta pública vinculante ni una Manifestación de Impacto Ambiental aprobada. Advirtieron que la construcción eliminaría uno de los últimos accesos públicos a la playa en la zona de Marina Fonatur, afectando el uso común del litoral.
Candidato a ministro se suma a la protesta
Entre los asistentes estuvo Carlos Odriozola Mariscal, abogado de derechos humanos y actual candidato a ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), quien ha acompañado legalmente a las organizaciones opositoras desde 2023. Durante su intervención, Odriozola señaló que el proyecto “no solo pone en riesgo al arrecife Villablanca, sino que viola principios fundamentales de legalidad, participación ciudadana y protección al medio ambiente”.
El proyecto del cuarto muelle ha generado una creciente polémica. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró esta semana que el gobierno federal no ha autorizado la obra y que su avance sin Manifestación de Impacto Ambiental sería ilegal.
La manifestación concluyó con un llamado a las autoridades a cancelar de manera definitiva el proyecto y a reconocer la voluntad de una comunidad que, por mar y por tierra, ha dejado claro que no permitirá la destrucción de su entorno.
“Un ministro de la Corte debe ser el primero en ponerse del lado de la ley y de los ciudadanos. La justicia también se ejerce en el territorio”, afirmó Odriozola. “La gente de Cozumel ya dijo que no. Esta no es una protesta de ambientalistas aislados, es un movimiento social que defiende su isla, sus arrecifes y sus derechos. Yo estoy aquí como abogado, pero también como ciudadano”.
Los colectivos anunciaron que continuarán con protestas pacíficas, acciones legales y foros públicos para defender el patrimonio natural de Cozumel y exigir un modelo de desarrollo sustentable con verdadera participación ciudadana.
