El mercado laboral en la península de Yucatán sigue mostrando fortaleza, pero con contrastes marcados. Según la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, publicada este martes 25 de febrero, Quintana Roo, Yucatán y Campeche presentan niveles de desempleo bajos en comparación con el resto del país. Sin embargo, la informalidad y la subocupación siguen siendo retos pendientes en la región.
Uno de los datos más destacados es la alta participación en la actividad económica en Quintana Roo (66.1%) y Yucatán (64.9%), colocándolos entre los estados con mayor dinamismo laboral. Esto significa que más personas en edad de trabajar están ocupadas o en busca de empleo. En Campeche, la cifra es menor (60.8%).
En cuanto a la ocupación, Yucatán sobresale con una tasa del 98.4%, una de las más altas del país, seguido de Campeche (98.1%) y Quintana Roo (97.3%). No obstante, el tipo de empleo hace la diferencia. Mientras en Yucatán el crecimiento industrial y tecnológico ha generado trabajos más estables, en Quintana Roo predomina la temporalidad del turismo y la construcción, lo que deja a muchos trabajadores en incertidumbre entre temporadas, como ocurrió recientemente con los trabajadores del Tren Maya, que tuvieron que regresar a sus estados de origen o buscar nuevos empleos al concluir la obra.
Pendientes en informalidad y desocupación
El desempleo, aunque bajo en la región, presenta ligeras variaciones. Yucatán tiene una tasa de desocupación de apenas 1.6%, Campeche de 1.9% y Quintana Roo de 2.7%. Esta última cifra es superior a la media peninsular y se explica por la constante rotación laboral en el sector turístico, donde los contratos suelen ser estacionales.
Pero si hay un tema que preocupa es la informalidad laboral. Más de la mitad de los trabajadores en Yucatán (58.2%) y Campeche (60%) laboran sin seguridad social ni derechos laborales. En Quintana Roo, la cifra es menor (44.2%), pero sigue siendo significativa, especialmente en el sector de servicios y comercio.
Otro factor que afecta la calidad del empleo es la subocupación, es decir, aquellas personas que trabajan menos de lo que quisieran o necesitan. Campeche lidera este indicador en la península con un 11.2%, mientras que en Yucatán y Quintana Roo ronda el 7.5%. Esto sugiere que, aunque hay empleo, muchos trabajadores no logran obtener ingresos suficientes.
Para comprender mejor estos números, hay que diferenciar tres conceptos clave: la participación económica (las personas en edad laboral que trabajan o buscan empleo), la ocupación (quienes tienen empleo, ya sea formal o informal) y la desocupación (quienes no tienen trabajo, pero lo buscan activamente). Estos indicadores ayudan a visualizar el panorama del empleo en cada estado.
El reto para los gobiernos estatales será fortalecer la generación de empleos formales y con mejores condiciones laborales. Mientras Yucatán avanza con la diversificación de su economía, Quintana Roo necesita reducir la precariedad del trabajo turístico y Campeche debe impulsar nuevas oportunidades más allá del petróleo. La estabilidad laboral en la península es evidente, pero aún queda camino por recorrer.


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