Lo que prometía ser una tarde de recreación familiar en las aguas del Caribe mexicano terminó en tragedia para dos familias originarias de Mérida, Yucatán, tras el hundimiento de una embarcación turística en Cozumel la noche del lunes 23 de junio.
Ambas familias abordaron una lancha de 26 pies de eslora identificada como “Es una Cosa”, utilizada comúnmente para actividades acuáticas recreativas alrededor de la isla. El embarque ocurrió alrededor de las 16:00 horas desde un muelle privado en la zona norte, sin la debida autorización de la Capitanía de Puerto. La promesa del tour era llevarlos a conocer los sitios más exclusivos de la costa, entre ellos, la Isla de la Pasión.
Según prestadores de servicios turísticos de la isla, el viaje fue contratado de manera irregular, sin cumplir con los protocolos básicos de seguridad como chalecos salvavidas, radios de emergencia y permisos oficiales.
A veces lo barato, sale caro
La excursión transcurrió con aparente normalidad durante las primeras horas, sin embargo, las condiciones meteorológicas comenzaron a empeorar conforme avanzaba la tarde, provocando un aumento significativo en el oleaje.
Aproximadamente a las 19:00 horas, cuando la embarcación se encontraba a unos 300 metros de la costa, entre la Isla de la Pasión y el Hotel Meliá, una ola de gran tamaño impactó contra la lancha y provocó su hundimiento. A bordo iban cuatro hombres adultos, tres mujeres y cuatro menores de edad, entre ellos un bebé de apenas cuatro meses.
Una lancha pesquera llamada “Patitas”, que se encontraba varada en las inmediaciones debido a una falla en el motor, y al ver que la embarcación con las familias yucatecas comenzaba a hundirse, fue la primera en acudir al auxilio.
Debido a las dimensiones de la lancha, sus tripulantes sólo lograron rescatar a algunos de los náufragos, priorizando a los menores, por lo que fueron ellos los que dieron aviso a los números de emergencia para coordinar el rescate.
En respuesta, el sector naval de la Secretaría de Marina desplegó dos embarcaciones tipo Defender hacia el lugar del siniestro. A su arribo, continuaron con las labores de rescate en conjunto con personal de Protección Civil y Seguridad Pública.
Accidente cobra la vida de un pasajero
Los once tripulantes fueron localizados y trasladados al muelle del Sector Naval de Cozumel. Durante el trayecto, personal naval brindó reanimación cardiopulmonar (RCP) a Josué Cocom, de 45 años, quien había sido rescatado inconsciente. A pesar de los esfuerzos a bordo y en tierra, fue declarado sin vida poco después de arribar al muelle.
Luego de haber arribado al zona naval de Cozumel, el resto de los ocupantes, incluidos los cuatro menores, fueron canalizados a hospitales locales para recibir atención médica. El bebé fue trasladado al IMSS por sus padres, donde fue reportado fuera de peligro, aunque con signos de deshidratación. Los demás pasajeros también fueron valorados y se encuentran estables, según los reportes médicos más recientes.
«Fue una tragedia evitable»
La noticia sacudió al sector náutico de Cozumel, donde prestadores de servicios turísticos confirmaron que el tour no estaba autorizado por la Capitanía de Puerto. Iris López, operadora de la agencia Fantastic Tours, cuestionó la omisión de protocolos de seguridad en la embarcación hundida.
“La irresponsabilidad e inconsciencia, pero sobre todo la búsqueda de los famosos tours con las 3B, dejó la pérdida irreparable de un adulto de 45 años. Definitivamente fue una tragedia que se pudo haber evitado. Las primeras señales de alerta deben ser el costo del tour”, lamentó López.
La guía turística reconoció que la competencia desleal ha creado un mercado informal que pone en riesgo la vida de los visitantes. Señaló que los tours a bajo costo suelen evadir normas mínimas de operación, como contar con seguros, permisos o tripulación capacitada en primeros auxilios.
“Cuando te ofrecen un paseo ‘bueno, bonito y barato’, deberías preguntarte qué están dejando de pagar para darte ese precio. Porque para ofrecer calidad y seguridad, todo cuesta: capacitación, equipo, seguros, contratos”, dijo.
Además, defendió a las agencias establecidas que operan bajo estándares regulados, explicando que muchas veces los visitantes rechazan sus servicios por no ser los más baratos.
“Dos familias ayer consiguieron el viaje que otros les negaron; dos familias ayer ahorraron en un tour, pero también dos familias ayer quedaron rotas de por vida”, expresó.
Capitanía responde con restricciones
Tras los hechos, Capitanía de Puerto notificó a los operadores turísticos una medida preventiva: se prohíbe, hasta nuevo aviso, el abordaje de menores de 10 años en embarcaciones turísticas. La instrucción fue comunicada vía WhatsApp a los grupos náuticos y confirmada por autoridades locales.
“Esta medida es preventiva y tiene como objetivo salvaguardar la seguridad de todos nuestros visitantes”, señala el aviso.
Hasta ahora, la Fiscalía General del Estado investiga las causas del hundimiento y se mantiene la vigilancia en la zona donde ocurrió el naufragio. Las autoridades no han emitido un posicionamiento oficial sobre posibles sanciones a los responsables de la embarcación siniestrada.


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