En un movimiento político estratégico en medio de la crisis por lluvias, el gobierno del Estado de México, liderado por Delfina Gómez, presentó el Atlas de Inundaciones 2025, un instrumento que identifica 98 sitios de riesgo en 34 municipios.
Mientras las bombas de agua trabajan sin cesar en Naucalpan, el gobierno del Estado de México ha desplegado una estrategia política para gestionar la narrativa de la crisis: la presentación del Atlas de Inundaciones 2025. Este documento, elaborado por la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), se ha convertido en la principal herramienta del gobierno de Delfina Gómez para demostrar previsión y capacidad de planificación ante la emergencia.
El momento de la presentación no es una coincidencia. Al dar a conocer el Atlas mientras se atiende una inundación real, la administración busca cambiar el marco de la discusión: de una reacción ante un desastre a la ejecución de un plan preestablecido.
Sugerencia: Fotografía de la gobernadora Delfina Gómez en la presentación del Atlas, con un mapa de riesgos de fondo.
Los Datos Alarmantes del Atlas
El Atlas de Inundaciones 2025 no es un documento optimista. Sus hallazgos revelan una vulnerabilidad creciente en la entidad:
* Población en Riesgo: Se estima que 24,000 habitantes del Estado de México viven en zonas de alto riesgo por inundaciones.
* Puntos Críticos: Se han identificado 98 sitios susceptibles a inundaciones, un aumento respecto a los 85 del año anterior.
* Municipios Afectados: El riesgo se extiende a lo largo de 34 municipios, con una alta concentración en el densamente poblado Valle de México.
«En la presentación del Atlas de Inundaciones, Delfina Gómez señaló que el año pasado subió de 85 a 98 el número de sitios susceptibles de afectaciones». – Declaración de la gobernadora que subraya la urgencia del problema.
Una Estrategia de Comunicación en Tiempos de Crisis
La presentación del Atlas cumple un doble propósito. Por un lado, es una herramienta técnica indispensable para que Protección Civil y los municipios coordinen acciones preventivas, como la limpieza de drenajes, el desazolve de ríos y la preparación de albergues.
Por otro lado, es una poderosa pieza de comunicación política. Al poner sobre la mesa un diagnóstico detallado, el gobierno de Gómez se posiciona como una administración que actúa con base en datos y ciencia, no solo por reacción. Es una forma de decir: «Sabíamos que esto podía pasar, y por eso tenemos este plan».
La eficacia de esta estrategia se medirá en los hechos. La población de los 34 municipios señalados en el Atlas, incluyendo el ya afectado Naucalpan, observará de cerca si las advertencias del documento se traducen en acciones concretas que mitiguen los desastres pronosticados. El Atlas ha puesto el diagnóstico; ahora se exige la cura.


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