La caída definitiva de un poder político-corrupto
El exgobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, recibió este 16 de abril el auto de formal prisión por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), acusado de «delitos contra la salud» por su presunta colaboración con el crimen organizado. Este fallo judicial marca el capítulo más reciente en la larga caída del otrora poderoso político priista, quien gobernó la entidad fronteriza entre 1999 y 2004.
La deportación que reactivó el caso
El proceso legal en México se reactivó tras la deportación de Yarrington desde Estados Unidos el pasado 9 de abril, donde cumplía condena por lavado de dinero. Las autoridades mexicanas lo recibieron en la Garita El Chaparral de Tijuana, donde inmediatamente le notificaron una orden de aprehensión pendiente en su contra. Actualmente, el exmandatario se encuentra recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 «El Altiplano», el penal de máxima seguridad ubicado en el Estado de México.
Los cargos que enfrenta en México
La FGR, bajo el mando de Alejandro Gertz Manero, acusa formalmente a Yarrington de:
- Colaboración con cárteles de droga para facilitar operaciones de narcotráfico
- Fomento de delitos contra la salud al permitir el libre operar de grupos criminales
- Presuntos nexos con el crimen organizado desde su periodo gubernamental
Estas acusaciones se derivan de una investigación iniciada en 2009 por la entonces Procuraduría General de la República (PGR), donde también estaban implicados dos empresarios cuyas identidades no han sido reveladas.
El pasado oscuro: de Florencia a Texas
La trayectoria delictiva de Yarrington es internacional:
- 2011: Se declaró culpable en un tribunal de Texas por conspiración para lavar dinero, vinculado a los Cárteles del Golfo y Los Zetas
- 2017: Fue arrestado en Florencia, Italia, donde vivía bajo un nombre y pasaporte falso
- 2018: Extraditado a EEUU, donde cumplió 7 años de prisión
- 2024: Liberado y deportado a México para enfrentar nuevos cargos
Las autoridades estadounidenses lo describían como «buscado en México por delincuencia organizada y transacciones con recursos ilícitos».
El sueño presidencial truncado
En lo que parece una ironía del destino, Yarrington había expresado públicamente su intención de ser candidato presidencial por el PRI en 2006, incluso formando parte del grupo «Todos Unidos Con México» (TUCOM). Sin embargo, su carrera política se vio opacada por las primeras acusaciones de narcovínculos que comenzaron a surgir después de su mandato.
Implicaciones del caso
Este fallo judicial representa:
- Un hito en la lucha contra la corrupción política vinculada al narco
- La caída definitiva de uno de los exgobernadores más señalados por colusión criminal
- Un mensaje claro a la clase política sobre las consecuencias de pactar con el crimen organizado
Mientras Yarrington enfrenta este nuevo proceso legal, el caso sigue generando preguntas sobre cuántos más como él permanecen impunes en el sistema político mexicano.
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