El gobierno de la CDMX lanza el programa «Sí al Desarme, Sí a la Paz» en Tepito, buscando cambiar armas por oportunidades y construir una Utopía en el emblemático barrio.
El emblemático barrio de Tepito se ha convertido en el epicentro de una de las apuestas de seguridad más simbólicas de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada: el programa «Sí al Desarme, Sí a la Paz», con el que se busca dar un «nocaut a la violencia».
En un esfuerzo por pacificar uno de los barrios con mayor historia y complejidad de la capital, la administración de Clara Brugada ha lanzado una ofensiva social y de seguridad en Tepito. Bajo el programa «Sí al Desarme, Sí a la Paz», el gobierno busca cambiar la narrativa de violencia que a menudo se asocia con esta zona del centro de la Ciudad de México.
La iniciativa fue presentada durante un evento masivo denominado «Nocaut a la Violencia en Tepito», una clara alusión a la rica tradición boxística del barrio. En este marco, la Jefa de Gobierno asumió un compromiso contundente: transformar Tepito en un «símbolo de construcción de paz» para toda la ciudad.
Sugerencia: Una foto potente del evento «Nocaut a la Violencia», mostrando a jóvenes deportistas de Tepito junto a las autoridades.
De armas a oportunidades: la estrategia
El programa «Sí al Desarme, Sí a la Paz» no es nuevo en la ciudad, pero su focalización en Tepito con un renovado impulso es significativa. La estrategia se basa en el intercambio voluntario de armas de fuego por incentivos económicos o en especie, buscando sacar de circulación los instrumentos de la violencia.
Sin embargo, el plan de la actual administración va más allá del simple canje. La visión es integral y busca atacar las causas que originan la violencia. Por ello, la Jefa de Gobierno anunció su compromiso de construir una Utopía en el corazón de Tepito. Estos complejos socio-culturales y deportivos, que fueron un sello de su gestión en Iztapalapa, ofrecen alternativas de desarrollo, educación y esparcimiento para niños y jóvenes, buscando ser un antídoto contra el reclutamiento por parte de grupos delictivos.
Un símbolo de resiliencia
La elección de Tepito para este relanzamiento no es casual. El «Barrio Bravo» es conocido por su vibrante comercio, su cultura popular y su resiliencia, pero también por sus desafíos en materia de seguridad. Al proponer convertirlo en un emblema de paz, el gobierno busca enviar un mensaje poderoso: si la transformación es posible en Tepito, es posible en cualquier parte de la ciudad.
La estrategia también se complementa con el fortalecimiento de la presencia policial. Clara Brugada ha destacado que la Ciudad de México cuenta con una fuerza de más de 23 mil mujeres policías, lo que representa casi el 30% de los cuerpos de seguridad, un porcentaje mayor que en cualquier otra entidad del país, buscando un enfoque de seguridad con mayor perspectiva de género y proximidad social.
El éxito del plan «Nocaut a la Violencia» en Tepito será un indicador clave para la política de seguridad de la administración capitalina. La apuesta es que, combinando el desarme voluntario con una fuerte inversión en infraestructura social y oportunidades para los jóvenes, se pueda ganar la batalla más importante: la de la paz.


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