El reloj marcaba las 11 de la mañana cuando los vehículos de la Cruz Roja Mexicana comenzaron a ingresar a la colonia Palmasola, en Poza Rica, Veracruz, cargados con víveres, cobijas y kits de higiene personal. Detrás de cada caja y cada despensa había una historia de solidaridad, pero también de esperanza para quienes lo perdieron todo tras las inundaciones que azotaron la región días atrás.
En medio del sol y del lodo que aún cubría las calles, vecinos esperaban formados con paciencia. Adultos mayores, madres con niños pequeños y familias enteras recibieron la ayuda entre aplausos y lágrimas. “Gracias por no olvidarnos”, dijo una mujer mientras recibía su cobija y un paquete de alimentos.
Una ayuda con respaldo internacional
El presidente del Consejo Nacional de Directores de la Cruz Roja Mexicana, Carlos Franer Figueroa, encabezó la entrega y explicó que los apoyos provienen de la Embajada de Estados Unidos en México y de la Fundación Gonzalo Río Arronte, instituciones que donaron víveres, colchones y artículos de limpieza para las familias más afectadas.
“Va a alcanzar para todos, y si no, traeremos más. Cruz Roja entrega mano a mano la ayuda que les envía la sociedad mexicana”, señaló Franer entre los aplausos de los asistentes.
Durante casi una hora, se distribuyeron 500 despensas, kits de higiene personal y cobijas, privilegiando a los adultos mayores. El proceso fue rápido, organizado y acompañado de sonrisas, un contraste con los días de angustia que vivieron los habitantes de Poza Rica.
Tecnología al servicio de la comunidad
Además de la ayuda material, la Cruz Roja instaló un módulo solar equipado con paneles para recargar teléfonos celulares y conexión Wi-Fi gratuita, donde los vecinos pudieron comunicarse con familiares o reportar a personas desaparecidas.
Esa conexión temporal se convirtió en algo más que una herramienta: fue un símbolo de unión y esperanza, un recordatorio de que la tecnología también puede salvar vidas y reconstruir comunidades.
Más allá de Poza Rica: la ayuda continúa
Una hora después de la primera entrega, el convoy se trasladó a la Plaza Cívica de Poza Rica, donde la institución repartió mil colchones y más despensas a familias previamente censadas. En los próximos días, el equipo humanitario visitará la colonia Ampliación Pantepec, en el municipio de Álamo, para entregar otros 500 paquetes de ayuda.
Con cada viaje, la Cruz Roja demuestra su compromiso con las comunidades más vulnerables, actuando con rapidez y transparencia. En momentos donde la naturaleza deja su huella más dura, el espíritu solidario de México sigue siendo inquebrantable.
