Un recuento minuto a minuto de la explosión en la GAM. Desde el estruendo inicial hasta el heroico rescate de las víctimas y la investigación en curso. Los hechos sin rodeos.
Fue un estruendo seco, violento, que rompió la noche en la colonia Santiago Atepetlac. Lo que siguió fue una escena de caos, polvo y gritos. Esta es la crónica de la explosión por acumulación de gas en la alcaldía Gustavo A. Madero, un suceso que revela tanto la fragilidad de la vida urbana como el valor de sus cuerpos de emergencia.
La noche del 18 de junio transcurría con normalidad en la calle Emiliano Zapata, una vía densamente poblada en la colonia Santiago Atepetlac. Dentro de una vecindad, una tortillería funcionaba como lo hacía cada día. Nadie imaginaba que una fuga silenciosa de gas LP estaba convirtiendo el lugar en una bomba de tiempo.
El momento del impacto
Poco después de las 19:00 horas, la bomba detonó. Una acumulación de gas alcanzó un punto de ignición y provocó una explosión masiva que colapsó parte de la estructura del inmueble y lanzó una onda expansiva que cimbró las casas aledañas.
«Se sintió muy fuerte, sí se cimbró», relataría más tarde un vecino, aún en shock. El estallido fue seguido por el sonido de cristales rotos y el crujido de muros cediendo. El polvo y el olor a gas llenaron el aire, mientras los primeros gritos de auxilio emergían de entre los escombros.
La respuesta heroica: minutos que salvan vidas
Las llamadas al 911 no se hicieron esperar. En cuestión de minutos, el lugar se convirtió en un hervidero de vehículos de emergencia. La operación de rescate, una coreografía precisa en medio del caos, se puso en marcha:
* Aseguramiento del área: Lo primero fue controlar el riesgo. Elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos ingresaron para cortar el suministro de gas y electricidad, mientras la policía acordonaba la zona para evitar el paso de curiosos y permitir el trabajo de los rescatistas.
* Búsqueda y rescate: Los bomberos, equipados con herramientas especializadas, comenzaron la ardua tarea de remover losas de concreto y escombros. Fueron ellos quienes localizaron y extrajeron a las víctimas atrapadas, entre ellas un menor que se encontraba inconsciente.
* Atención médica: En el exterior, paramédicos del ERUM y de Protección Civil de la GAM establecieron un puesto de triaje. Atendieron a los seis heridos, estabilizando a los más graves —aquellos con quemaduras y lesiones por aplastamiento— antes de su traslado urgente a diferentes hospitales.
* Evaluación de daños: Una vez que todas las víctimas fueron evacuadas, personal de Protección Civil inició la evaluación estructural de las siete viviendas afectadas para determinar si eran habitables o si representaban un riesgo de colapso inminente.
La investigación y las preguntas sin respuesta
Con la emergencia bajo control, comienza la fase de investigación. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha abierto una carpeta para determinar las causas exactas de la acumulación de gas y deslindar responsabilidades. ¿Fue una falla en el tanque? ¿Una instalación defectuosa? ¿Negligencia?
«Se registró la explosión al interior de una casa que deja al menos seis personas lesionadas… al parecer producto de una acumulación de gas que derivó pues esta explosión provocando derrumbe parcial de una casa.» – Reporte en vivo desde la escena.
La explosión en Santiago Atepetlac es un crudo recordatorio de los peligros latentes en una metrópoli como la Ciudad de México. Pero también es un testimonio del profesionalismo y la valentía de los hombres y mujeres que, cada día, se enfrentan al desastre para proteger a sus ciudadanos.


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