El mensaje de terror en Sinaloa: Una guerra sin tregua
La carretera 15 de Sinaloa amaneció con una escena macabra: una hielera con una cabeza humana y una rebanada de pizza en la boca, un símbolo de guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa. Este acto de violencia marcó el cuarto mes de una guerra interna tras la captura de Ismael «El Mayo» Zambada, líder histórico del cártel.
La implosión del cártel no solo revela la ambición de Los Chapitos, hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, por el control total, sino que también deja al descubierto la ingobernabilidad de Sinaloa bajo el mandato del gobernador Rubén Rocha Moya.
La sombra del sexenio de López Obrador
El caos actual es el reflejo de una política de no confrontación implementada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La captura de Zambada por parte de las autoridades estadounidenses dejó expuesta la fragilidad de una estrategia que apostaba por la pax narca.
López Obrador negó participación en la captura y acusó a EE.UU. de operar a sus espaldas, pero las implicaciones de esta acción trascendieron:
- La violencia estalló en Sinaloa, con más de 500 muertos en los últimos meses.
- El tejido social y económico quedó en manos del cártel, que ahora vive una guerra interna sin precedentes.
Un estado bajo el control del narco
En Sinaloa, la vida diaria se ajusta al ritmo del narcotráfico.
- Toque de queda informal: Comercios cierran temprano, el transporte público depende de las órdenes del crimen organizado, y la noche es sinónimo de peligro.
- Economía paralizada: Con la actividad comercial restringida, la inseguridad afecta la estabilidad financiera de miles de familias.
- Educación interrumpida: Las clases presenciales se cancelan con cada brote de violencia, afectando a toda una generación.
Sheinbaum enfrenta el desafío
La presidenta Claudia Sheinbaum envió a Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, para coordinar las acciones contra el cártel. Aunque el panorama es sombrío, este movimiento busca:
- Restablecer la gobernabilidad: Con apoyo de las Fuerzas Armadas, se intenta recuperar el control en Sinaloa.
- Generar confianza: Diferenciar su gobierno del de López Obrador mediante acciones concretas.
Sin embargo, los recursos son limitados, y los resultados no serán inmediatos.
¿Qué sigue para Sinaloa y México?
El gobierno enfrenta decisiones complejas:
- Apoyo económico: Fuertes inversiones podrían reactivar la economía, pero el presupuesto federal es limitado.
- Estrategia de seguridad: Continuar con las acciones contra el crimen traerá más violencia a corto plazo, pero es un paso necesario para restaurar el orden.
¿El fin de Rocha Moya?
La presión pública crece para que el gobernador Rubén Rocha Moya deje el cargo. Aunque Morena controla el Congreso local y federal, la remoción del mandatario podría ser una señal de cambio que refuerce la percepción de un gobierno comprometido.
La recuperación de Sinaloa, una prioridad nacional
El reto en Sinaloa va más allá de lo regional; es un reflejo de los desafíos de seguridad en todo el país. La guerra interna del Cártel de Sinaloa ha expuesto las fallas de las políticas de seguridad pasadas y la urgencia de soluciones contundentes.
Sheinbaum tiene una tarea monumental: recuperar Sinaloa para sus ciudadanos y enviar un mensaje claro de que su gobierno no tolerará el abandono ni la connivencia con el crimen. La salida de Rocha Moya podría ser el primer paso para construir una estrategia más sólida y efectiva.
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