Un secuestro que sacudió a Villa Hidalgo
El 4 de febrero de 2025, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) lanzó una serie de mensajes amenazantes en Jalisco y Aguascalientes, marcando el inicio de una escalada violenta en la región.
Primero, a través de narcomantas en distintos puntos de Aguascalientes, el grupo criminal advirtió al cantante Óscar Maydon que no se presentara en la ciudad. Paralelamente, el alcalde de Villa Hidalgo, Jaime Cruz Villalpando, su hijo Sebastián Cruz y su esposa Brenda Marisol Montañez Saucedo fueron secuestrados en distintos momentos.
Las autoridades creen que estas acciones forman parte de una estrategia del CJNG para presionar a funcionarios locales y consolidar su control en la zona.
Las narcomantas contra Óscar Maydon: el inicio de la crisis
Durante la madrugada del 4 de febrero, aparecieron varias narcomantas firmadas por las “Fuerzas Especiales Cha”, una facción del CJNG.
Los mensajes advertían que Óscar Maydon supuestamente estaba involucrado en lavado de dinero en Teocaltiche, Jalisco, y que su presentación en el Palenque de la Feria de Aguascalientes no sería tolerada.
El cantante reaccionó rápidamente, publicando un video en redes sociales el 6 de febrero en el que negó cualquier relación con el crimen organizado.
“Nomás quiero aclarar un tema. Decirles que estamos bien, que todo está bien con Óscar Maydon. No queremos que pase nada y si se canceló el concierto en Aguascalientes fue por el bien de todos”, expresó.
El secuestro del alcalde y su hijo en Jalisco
Ese mismo 4 de febrero, Sebastián Cruz, hijo del alcalde y empresario del espectáculo, viajó a Tepatitlán, Jalisco, tras ser citado para tratar el tema de las amenazas contra el concierto de Óscar Maydon.
Horas después, su padre, el alcalde de Villa Hidalgo, Jaime Cruz Villalpando, recibió una llamada informándole que su hijo había sido secuestrado y que debía reunirse con el grupo criminal para negociar su liberación.
Jaime Cruz aceptó la reunión y, acompañado de dos funcionarios municipales, se dirigió a una cafetería en Aguascalientes. Sin embargo, todos fueron secuestrados y trasladados a una casa de seguridad en Tepatitlán.
El CJNG acusó al alcalde de colaborar con un grupo criminal rival y le exigió destituir al secretario de Seguridad Pública de Villa Hidalgo, colocando en su lugar a alguien afín al cártel.
Tras aceptar la condición, el alcalde, su hijo y los funcionarios fueron liberados. Pero el CJNG no tardó en demostrar que su palabra debía cumplirse de inmediato.
El secuestro de la esposa del alcalde
El 8 de febrero, al no haber cumplido con la exigencia del cártel, un comando armado secuestró a Brenda Marisol Montañez Saucedo, esposa del alcalde y presidenta del DIF de Villa Hidalgo.
El secuestro ocurrió en un fraccionamiento de Jesús María, Aguascalientes, donde también fue privado de la libertad un vecino del lugar.
Horas después, los secuestradores permitieron que el alcalde hablara con su esposa y reiteraron su exigencia: cumplir con el cambio en la seguridad municipal o enfrentar consecuencias.
Las autoridades ministeriales informaron que la familia del otro secuestrado también presentó una denuncia, pero hasta ahora no hay más detalles sobre su paradero.
Sebastián Cruz rompe el silencio y niega nexos con el CJNG
El 9 de febrero, Sebastián Cruz publicó un video en redes sociales en el que negó cualquier vínculo con el crimen organizado.
“Ni yo ni mi familia tenemos nada que ver con ningún grupo delictivo. Nosotros siempre nos hemos ido por el camino derecho, hemos sido unas personas muy trabajadoras y todo lo que tenemos ha sido gracias al trabajo y la dedicación”, afirmó.
También desmintió las versiones que lo acusan de lavado de dinero e insistió en que su única intención es vivir en paz.
“Mis respetos para todos los que se dedican a eso. No tenemos problemas con nadie y no queremos problemas con nadie”, concluyó.
Sin embargo, en su declaración no mencionó el secuestro de su madre, lo que generó dudas sobre su actual paradero y el curso de las negociaciones con el CJNG.
El CJNG y su control en Jalisco y Aguascalientes
El Cártel Jalisco Nueva Generación ha consolidado su presencia en municipios clave del Bajío, utilizando el secuestro, la extorsión y la violencia para imponer su dominio.
El caso de Villa Hidalgo es un ejemplo de cómo los grupos criminales buscan influir en las estructuras de seguridad locales, obligando a funcionarios a colocar aliados en puestos estratégicos.Las investigaciones apuntan a que “El Charro”, un lugarteniente del CJNG en Aguascalientes, está detrás de los secuestros y de la operación criminal en la región.


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