Los intentos de ciberataques en México se dispararon un 65%. Desde el WiFi del Metro hasta la infraestructura crítica de la ciudad, nadie está a salvo. Descubre los riesgos reales y cómo protegerte de esta amenaza silenciosa.
Un asedio silencioso e invisible amenaza a los habitantes de la Ciudad de México. Los intentos de ciberataques en el país se han disparado un 65% en el último trimestre, poniendo en riesgo desde tus datos personales en el WiFi del Metro hasta la operación de la infraestructura crítica de la capital.</intro>
Mientras la atención pública se centra en la seguridad física, una amenaza creciente y mucho menos visible se cierne sobre la Ciudad de México. Según un informe de la firma de ciberseguridad SILIKN, los intentos de ciberataques en México aumentaron un 65% en el primer trimestre de 2025, alcanzando la asombrosa cifra de más de 1.77 mil millones de intentos en total. Esto se traduce en un promedio de 59 millones de ataques diarios.
Este aumento exponencial responde a la rápida digitalización de la economía mexicana, que ha crecido a un ritmo mucho mayor que la implementación de medidas de seguridad, creando una tormenta perfecta de vulnerabilidad.
Los riesgos cotidianos para los capitalinos
La amenaza no es abstracta; tiene implicaciones directas y peligrosas en la vida diaria de los habitantes de la CDMX.
* El peligro del WiFi Gratis: Conectarse a redes públicas, como la que ofrece el Sistema de Transporte Colectivo Metro, es una puerta de entrada para los ciberdelincuentes. Un experto de la firma Akamai advierte que los principales riesgos son el robo de credenciales (usuarios y contraseñas) y la distribución de malware (virus) para espiar o controlar dispositivos.
* Infraestructura crítica en la mira: Expertos en seguridad alertan que un ciberataque masivo, similar a los vistos en series de ficción como ‘Día Cero’, es una posibilidad real en México. Un ataque de este tipo podría paralizar sistemas vitales como la red eléctrica, los servicios de emergencia, las telecomunicaciones y el sistema financiero de la ciudad.
La vulnerabilidad sistémica: fallas básicas, riesgos máximos
Contrario a la creencia popular, el mayor riesgo no proviene de ataques «zero-day» ultra sofisticados y desconocidos. La principal puerta de entrada para los hackers es la explotación de vulnerabilidades de software conocidas para las cuales ya existe un parche de seguridad. La negligencia de usuarios y empresas al no actualizar sus sistemas es el principal factor de riesgo.
El hackeo a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) en 2022, que resultó en la filtración de 6 terabytes de información, es el ejemplo más claro: se logró explotando vulnerabilidades conocidas y parchables de Microsoft Exchange (ProxyShell). Esto demuestra que incluso las instituciones de más alto nivel son susceptibles a fallas de seguridad básicas.
A esta vulnerabilidad técnica se suma una debilidad estructural: México carece de una ley federal de ciberseguridad específica, y una iniciativa presentada en el Congreso sigue pendiente, dejando un vacío regulatorio crítico.
¿Cómo protegerse? Consejos de expertos
Ante este panorama, los expertos recomiendan una serie de medidas de higiene digital:
* Mantener todo actualizado: Sistemas operativos, aplicaciones y antivirus deben tener siempre la última versión instalada.
* Desconfiar de las redes públicas: Evitar realizar transacciones bancarias, compras en línea o ingresar información sensible mientras se está conectado a una red WiFi gratuita.
* Cuidado con el Phishing: No abrir correos electrónicos sospechosos ni descargar archivos adjuntos de remitentes desconocidos. Verificar siempre que las páginas web sean seguras (https) antes de introducir datos.


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