Habitantes de Celestún bloquearon este miércoles el acceso principal al puerto para exigir la ampliación de la carretera Kinchil-Celestún y acciones urgentes que frenen los constantes accidentes registrados en esa vía federal, considerada por los pobladores como una de las más peligrosas de la región.
La protesta surgió tras el accidente ocurrido el pasado lunes, en el que cinco personas perdieron la vida luego de un choque múltiple registrado sobre esa carretera. Entre las víctimas se encontraban dos maestras de una escuela del puerto y una menor de edad, hecho que generó indignación y conmoción entre la comunidad.
Con pancartas y consignas como “No más promesas, no más riesgos, no más muertes, queremos ampliación”, los manifestantes cerraron completamente el paso vehicular y advirtieron que, de no obtener respuestas concretas, podrían organizar una marcha masiva hacia el Palacio de Gobierno en Mérida.
Los pobladores señalaron que el crecimiento del tránsito vehicular, sumado a la estrechez de la carretera y las malas condiciones de algunos tramos, han convertido la vía en un riesgo permanente para automovilistas, transportistas y habitantes de la zona.
Reclaman solución definitiva
Durante la movilización, los inconformes exigieron no solo la rehabilitación de la carretera, sino una ampliación integral que permita reducir el riesgo de accidentes fatales. También pidieron mayor señalización, vigilancia y medidas preventivas para garantizar la seguridad vial.
Tras el fatal accidente del lunes, el gobernador Joaquín Díaz Mena informó que sostuvo comunicación con el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Antonio Esteva Medina, para insistir en la necesidad urgente de ampliar la vía.
Sin embargo, indicó que la dependencia federal actualmente no existe presupuesto suficiente para una modernización total, ya que el proyecto requeriría una inversión cercana a los mil millones de pesos.
Pese a ello, el mandatario estatal anunció que ya se gestionó la intervención de cinco tramos considerados de alto riesgo en la carretera Mérida-Celestún, obras en las que se prevé una inversión aproximada de 100 millones de pesos para mejorar las condiciones de seguridad en la zona.
Carretera Kinchil-Celestún: una vía mortal
La carretera Kinchil-Celestún ha sido escenario de múltiples tragedias en los últimos años. En julio de 2022, un choque frontal dejó cinco personas fallecidas, entre ellas tres mujeres extranjeras, mientras que en abril de 2024 un bebé de tres años perdió la vida tras salir proyectado de un vehículo que volcó sobre la vía.
Estos antecedentes han incrementado la presión social para exigir una solución definitiva a una carretera que los habitantes califican como “la carretera de la muerte”.


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