Al cierre de 2025, la varicela volvió a colocarse en el radar de la salud pública en la península de Yucatán con 2,859 casos confirmados. De acuerdo con un reporte reciente de la Secretaría de Salud, Quintana Roo registró 944 casos, Yucatán 1,268 y Campeche 647. Aunque se trata de una enfermedad conocida y, en la mayoría de los casos, controlable, los especialistas insisten en que no debe subestimarse, sobre todo cuando afecta a niñas y niños.
La varicela es una infección viral altamente contagiosa que suele presentarse con fiebre, cansancio y una erupción característica de pequeñas ampollas que producen intensa comezón. En edad infantil, muchas veces cursa de forma leve; sin embargo, no está exenta de complicaciones, como infecciones en la piel, neumonía o problemas neurológicos, especialmente en bebés, personas con defensas bajas o cuando no existe seguimiento médico adecuado.
Uno de los puntos que más preocupa a los expertos es que el virus de la varicela no desaparece del organismo después de la primera infección. Permanece “dormido” en el sistema nervioso y, años más tarde, puede reactivarse como herpes zóster, una enfermedad dolorosa que afecta principalmente a adultos y adultos mayores. Este padecimiento se manifiesta con ardor intenso, dolor y erupciones localizadas, y en algunos casos deja secuelas prolongadas conocidas como neuralgia postherpética.
“El error más común es pensar que la varicela es solo una enfermedad infantil sin consecuencias”, explica el pediatra Luis Carlos Méndez. “Cuando una persona se infecta sin haber sido vacunada, aumenta el riesgo de que, en la adultez, el virus reaparezca como herpes zóster”, señala.
Vacunación, una herramienta eficaz
Méndez afirma que la vacunación contra la varicela ha demostrado ser una de las herramientas más eficaces para reducir contagios, hospitalizaciones y complicaciones. Además, al reducir la circulación del virus, se protege indirectamente a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.
En la península de Yucatán, donde la movilidad turística y el contacto entre comunidades es constante, la prevención cobra especial relevancia. Guarderías, escuelas y espacios recreativos suelen ser puntos de transmisión rápida, por lo que mantener los esquemas de vacunación completos es clave para evitar cadenas de contagio.
“El mensaje para madres y padres es que revisen las cartillas de vacunación, acudan a su centro de salud y no dejen pasar las dosis. La vacuna es segura, eficaz y gratuita”, dice el pediatra.


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