El 25 de diciembre de 2024, Culiacán, Sinaloa, vivió una jornada tensa cuando un operativo de seguridad realizado por elementos de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano logró desmantelar un grupo de delincuentes armados, vinculados a uno de los grupos más temidos de la región: el grupo de “El Perris”. Esta operación, que incluyó un cerco policial y militar en la zona, dio como resultado la captura de cuatro hombres armados con un arsenal impresionante.
El contexto del operativo en Culiacán
Culiacán, conocido por ser uno de los puntos neurálgicos del crimen organizado en México, ha sido testigo de múltiples enfrentamientos entre autoridades y grupos delictivos. En este contexto, el 25 de diciembre, los elementos de la Guardia Nacional y el Ejército bloquearon la calle Estado de Puebla, en el fraccionamiento Las Quintas, mientras llevaban a cabo un cateo en un inmueble vinculado con el grupo delictivo “El Perris”.
Este grupo, cuyo líder es conocido como Jorge Humberto “El Perris” o “El 27”, ha sido responsable de múltiples actos violentos en la región, incluidos enfrentamientos armados y actividades ilícitas de gran magnitud. La acción conjunta de las fuerzas federales buscaba frenar los actos de violencia y el tráfico de armas que afectan a la sociedad sinaloense.
El cateo y la captura de los delincuentes
Durante el operativo, que comenzó temprano en la mañana, las autoridades no ofrecieron detalles inmediatos sobre las acciones específicas que llevaron a cabo, pero el resultado fue claro: la captura de cuatro hombres armados, quienes, al ser detenidos, se identificaron como miembros del grupo de “El Perris”.
Los detenidos fueron identificados como Gabriel Alberto “N”, de 29 años, Luis Ezequiel “N”, de 28, Juan Carlos “N”, de 24, y José “N”, de 22 años. Tras su arresto, las fuerzas de seguridad aseguraron cuatro armas automáticas, entre ellas una ametralladora MInimi, un potente artefacto capaz de disparar a gran velocidad, y un aditamento lanza granadas, equipo de alto poder utilizado por los grupos criminales más peligrosos.
El arsenal decomisado y su impacto
La importancia de este decomiso no puede subestimarse. La presencia de una ametralladora MInimi y un lanza granadas sugiere que los detenidos no solo formaban parte de un grupo delictivo de bajo nivel, sino que operaban con un arsenal de guerra capaz de generar un caos absoluto. Las autoridades han subrayado la peligrosidad de estas armas, que no solo ponen en riesgo a las fuerzas de seguridad, sino también a la población civil.
Este operativo refleja la intensidad con la que los grupos criminales están armando a sus miembros, lo que hace aún más crucial la labor de las autoridades para desmantelar estas células delictivas. Además, resalta la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre las actividades de estos grupos, especialmente en áreas como Culiacán, donde la presencia del crimen organizado es alarmante.
La vinculación con “El Perris”
El grupo liderado por Jorge Humberto “El Perris” es conocido por su implicación en diversos crímenes, incluidos secuestros, extorsiones y enfrentamientos armados con otras organizaciones criminales. “El Perris” es un nombre temido en las calles de Culiacán, y su grupo tiene una significativa influencia en varias zonas de Sinaloa, así como en otras entidades del país.
La detención de estos miembros del grupo marca un avance importante en la lucha contra el crimen organizado, y las autoridades locales han destacado la relevancia de este operativo como parte de la estrategia para reducir la violencia en la región.
La importancia de la colaboración entre autoridades
El operativo no solo involucra a la Guardia Nacional y al Ejército, sino también a otras fuerzas federales que trabajan en conjunto para enfrentar el crimen organizado. La colaboración entre diversas instituciones de seguridad es clave para el éxito de este tipo de operativos, ya que permite a las autoridades actuar de manera coordinada y más eficiente frente a amenazas de alto nivel.
El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, comentó que la detención de estos sujetos representa un golpe significativo a los generadores de violencia en Culiacán. Además, subrayó que este tipo de acciones son esenciales para frenar la escalada de violencia que ha caracterizado a la ciudad en los últimos años.
¿Qué significa esta detención para la seguridad de Culiacán?
Este operativo es un paso crucial hacia la restauración del orden en Culiacán y, por extensión, en Sinaloa. La captura de Gabriel Alberto “N”, Luis Ezequiel “N”, Juan Carlos “N” y José “N” no solo interrumpe las actividades de un grupo criminal de alto perfil, sino que también envía un mensaje claro: las autoridades están comprometidas con la lucha contra el crimen organizado.
Aunque las autoridades han logrado un avance importante, la realidad es que los grupos criminales siguen operando con gran fuerza en Culiacán y otras zonas de Sinaloa. Por ello, es fundamental que las operaciones de seguridad continúen, así como el fortalecimiento de las estrategias de prevención del delito.
Un avance en la lucha contra el crimen organizado
La captura de estos cuatro hombres armados es una victoria para las fuerzas de seguridad de México, pero la lucha contra el crimen organizado es un desafío continuo. Las autoridades deben seguir trabajando de manera coordinada para desmantelar las organizaciones criminales y garantizar la seguridad de los ciudadanos. En Culiacán, los esfuerzos de la Guardia Nacional y el Ejército son cruciales para enfrentar a grupos como el de El Perris, que continúan sembrando violencia en la región.
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