Las lluvias del pasado sábado en el oriente de la Ciudad de México volvieron a recordar la vulnerabilidad histórica de Iztapalapa frente a las inundaciones. Entre calles anegadas, casas dañadas y familias desplazadas, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, llegó hasta la colonia Santa María Aztahuacán, una de las más golpeadas por el desbordamiento del drenaje colapsado.
La mandataria recorrió las calles junto a su gabinete y, en un gesto simbólico, escuchó de primera mano las historias de vecinos que perdieron muebles, colchones y electrodomésticos en cuestión de horas.
“Sabemos que no basta con palabras, por eso estamos aquí con acciones inmediatas”, aseguró Brugada.
Apoyos emergentes para familias damnificadas
El censo de familias afectadas ya está en marcha y concluirá en los próximos días. Las autoridades capitalinas se comprometieron a entregar apoyos económicos adicionales a los que cubrirá el seguro por contingencias. Además, desde esta semana se distribuirán colchones y se habilitará un comedor comunitario que servirá alimentos tres veces al día para las familias que lo necesiten.
El secretario de Atención y Participación Ciudadana, Tomás Pliego, detalló que ningún damnificado quedará fuera del programa y que los apoyos estarán listos antes del viernes 3 de octubre.
Obras a corto y mediano plazo
Más allá de la emergencia, Brugada adelantó que se implementarán acciones para evitar que estas tragedias se repitan. Entre ellas destacan:
- Desazolve inmediato en puntos críticos donde colapsó la red de drenaje.
- Reparación de tuberías dañadas, que no soportaron la intensidad de la tormenta.
- Gestión para adquirir un predio en Ermita y Camino a San Miguel con el fin de construir un vaso regulador que permita canalizar y almacenar aguas pluviales.
Estas obras forman parte de un plan estratégico que busca mitigar el impacto de las lluvias extremas, cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
Llamado a la solidaridad empresarial
La Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo también intervino en la emergencia, exhortando a las empresas a garantizar que los derechos laborales de los afectados no sean vulnerados. Muchos trabajadores no pudieron presentarse a sus empleos por daños en sus viviendas o interrupciones en el transporte público. “La solidaridad empresarial es clave para que nadie pierda su ingreso por esta contingencia”, puntualizó la dependencia.
Una historia que se repite
Para los habitantes de Iztapalapa, las inundaciones son un problema recurrente que ha marcado la memoria colectiva. Sin embargo, la esperanza de los vecinos está en que los nuevos proyectos de infraestructura prometidos por Brugada logren cambiar la historia.
Doña Carmen, vecina de Santa María Aztahuacán, lo resumió así:
“Cada año vivimos con miedo cuando llueve. Ojalá ahora sí nos cumplan, porque ya no queremos perder lo poco que tenemos”.
El compromiso de la jefa de Gobierno es claro: combinar apoyos inmediatos con soluciones estructurales para transformar una de las zonas más vulnerables de la Ciudad de México.


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