Autoridades sanitarias de EE.UU. y Europa están eliminando progresivamente colorantes artificiales como el Rojo 3 y el Amarillo 5 de los alimentos, tras vincularlos con hiperactividad y otros riesgos para la salud, especialmente en niños. La medida entra en vigor en 2025.
Una alerta sanitaria global está poniendo en jaque a la industria alimentaria y llama la atención de millones de padres: varios colorantes artificiales comunes, presentes en dulces, cereales, bebidas y postres, serán eliminados progresivamente debido a su vínculo con problemas de salud, incluida la hiperactividad en niños. Las medidas, impulsadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), marcan un punto de inflexión en la regulación de aditivos.
Los dos principales señalados son el Rojo 3 (Eritrosina, E127) y el Amarillo 5 (Tartrazina, E102), pigmentos sintéticos derivados del petróleo que durante décadas han dado un aspecto vibrante a los alimentos procesados. A partir de 2025, su presencia en el mercado será cada vez más restringida.
¿Cuáles son los riesgos y por qué ahora?
La preocupación no es nueva, pero la evidencia científica acumulada ha forzado la acción regulatoria. El debate se intensificó tras los resultados del «Estudio de Southampton», una investigación clave del Reino Unido que encontró una asociación directa entre el consumo de una mezcla de colorantes artificiales y el conservante benzoato de sodio con un aumento de la hiperactividad en niños de 3 y 8-9 años.
Los riesgos asociados a estos colorantes son:
* Amarillo 5 (Tartrazina): Vinculado a reacciones alérgicas e hiperactividad en niños, especialmente cuando se combina con el conservante benzoato de sodio, un fenómeno conocido como «efecto cóctel».
* Rojo 3 (Eritrosina): Estudios en animales de laboratorio han sugerido una posible carcinogenicidad, lo que ha llevado a la FDA a revocar su uso.
* Otros colorantes sintéticos: La propuesta de eliminación en EE.UU. para finales de 2026 también incluye el Rojo 40, Azul 1, Azul 2, Verde 3 y Amarillo 6, todos asociados en diversos grados con efectos neuroconductuales en niños sensibles.
«La evidencia disponible ahora deja incertidumbre sobre si se puede afirmar con confianza la seguridad [de estos colorantes]. La función tecnológica de los colores en los alimentos consiste en conferir un beneficio de elección al consumidor en lugar de un beneficio de seguridad», declaró la Food Standards Agency del Reino Unido tras el estudio de Southampton.
Las decisiones de las autoridades sanitarias
Las agencias reguladoras más importantes del mundo han tomado cartas en el asunto:
* FDA (Estados Unidos): En octubre de 2023, la FDA anunció la revocación del uso del Rojo 3 en alimentos y suplementos. La medida entrará en vigor progresivamente durante 2025. Además, existe una propuesta para eliminar los seis colorantes sintéticos más comunes para finales de 2026.
* EFSA (Unión Europea): Mantiene regulaciones estrictas sobre la Tartrazina (Amarillo 5). Exige una advertencia específica en el etiquetado de los productos que lo contienen: «Puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños».
¿Cómo identificar estos colorantes en el supermercado?
Para los consumidores, la clave está en leer las etiquetas. Estos aditivos deben aparecer en la lista de ingredientes, ya sea por su nombre completo o por su código europeo (E-número).
Colorantes a vigilar:
* Rojo 3: Eritrosina, E127
* Amarillo 5: Tartrazina, E102
* Rojo 40: Rojo Allura, E129
* Amarillo 6: Amarillo Ocaso FCF, E110
* Azul 1: Azul Brillante FCF, E133
* Azul 2: Indigotina, E132
Estos se encuentran comúnmente en :
* Golosinas, caramelos y chicles.
* Cereales de desayuno para niños.
* Bebidas azucaradas y refrescos.
* Postres industriales, gelatinas y helados.
* Snacks y aperitivos salados.
El desafío para la industria y las alternativas naturales
La eliminación de estos colorantes representa un desafío monumental para los fabricantes, que deben reformular sus productos sin perder el atractivo visual que los consumidores esperan. Esto implica encontrar sustitutos que sean estables, seguros y que no alteren el sabor.
La industria se está volcando hacia alternativas naturales :
* Betacarotenos (naranja), extraídos de zanahorias.
* Cúrcuma (amarillo).
* Extractos de remolacha, hibisco o zanahoria morada (rojos y violetas).
* Paprika y achiote (rojos y anaranjados).
Para los consumidores, esta transición es una oportunidad para optar por productos con «etiquetas limpias» (clean label), alineados con una tendencia global hacia alimentos más naturales y menos procesados. La presión regulatoria y del consumidor está forzando a la industria a ser más transparente y a priorizar la salud sobre la estética artificial.


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