Ante las históricas inundaciones en Guanajuato capital y otros municipios, las autoridades estatales y locales han desplegado un operativo de emergencia para evaluar daños, atender a los afectados y prevenir mayores riesgos ante la posibilidad de más lluvias.
Inmediatamente después de que las presas de La Olla y San Renovato se desbordaran, inundando el centro de Guanajuato capital, los tres niveles de gobierno han comenzado a articular una respuesta de emergencia. La prioridad actual es salvaguardar la vida de los ciudadanos, evaluar la magnitud de los daños materiales y poner en marcha los planes de contingencia para mitigar los efectos del desastre.
La atención se centra ahora en las acciones de las autoridades: ¿cuál es el plan para la recuperación y cómo se apoyará a las familias y negocios afectados?
Evaluación de Daños y Primeras Acciones
El primer paso del protocolo de emergencia es la evaluación de daños. Equipos de Protección Civil, en coordinación con autoridades municipales, están recorriendo las zonas más afectadas para realizar un censo de:
- Viviendas y negocios con daños estructurales o por inundación.
- Vehículos arrastrados por la corriente o siniestrados.
- Daños a la infraestructura pública, incluyendo calles, puentes y los históricos túneles.
Hasta el momento, se ha informado que la circulación en las principales vialidades del centro fue suspendida y se trabaja en el desfogue del agua acumulada. Afortunadamente, los reportes iniciales no indican personas heridas de gravedad, aunque los daños materiales se presumen cuantiosos.
Activación de Refugios y Planes de Contingencia
La experiencia de Guanajuato en temporadas de lluvias previas ha permitido tener una estructura de respuesta preestablecida. El gobierno estatal cuenta con una red de 134 refugios temporales instalados estratégicamente en toda la entidad, listos para ser activados en caso de que las familias necesiten ser evacuadas de zonas de alto riesgo.
En eventos similares, como las inundaciones ocurridas en Purísima del Rincón, los protocolos han incluido:
- Despliegue inmediato de personal de Protección Civil.
- Labores de limpieza y desazolve una vez que bajan los niveles del agua.
- Apoyo a las familias afectadas con víveres y enseres básicos.
Se espera que un modelo de respuesta similar se aplique en la capital y en los otros municipios afectados por las lluvias recientes, como Ocampo.
La Mirada Puesta en la Infraestructura
Este desastre ha puesto el foco en la capacidad y el estado de la infraestructura hidráulica del estado. El desbordamiento de presas como La Olla y San Renovato, así como la fractura del bordo en Ocampo, abre un debate necesario sobre la inversión en mantenimiento, modernización y construcción de nuevas obras de contención para adaptar a las ciudades a los efectos de un clima cada vez más extremo.
La respuesta del gobierno en los próximos días será crucial no solo para la recuperación de las zonas afectadas, sino también para restaurar la confianza de la ciudadanía en la capacidad de las instituciones para prevenir y gestionar este tipo de crisis.


TE PODRÍA INTERESAR