viernes, enero 2, 2026

3,500 hectáreas de selva en Felipe Carrillo Puerto serían reducidas a madera

Ejidatarios de la región tramitan permisos ambientales ante la Semarnat para derribar árboles

El Ejido Filomeno Mata, ubicado en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, tramita ante la Semarnat los permisos ambientales para realizar el aprovechamiento forestal maderable de 3,500 hectáreas. 

El plan, elaborado por Proselva Tropical de Quintana Roo S.C., contempla la corta de árboles maduros de especies clasificadas como “blandas” y “duras”, sin incluir caoba ni cedro rojo, que están protegidas. Este nuevo ciclo amplía en 500 hectáreas la superficie aprovechable respecto al periodo anterior, lo que representa casi el 40% de la superficie total del ejido.

Las labores de extracción se desarrollarán durante 25 años, bajo un sistema de corta de selección, que consiste en remover solo árboles mal conformados o sobre maduros para mantener la regeneración natural y la diversidad de edades y alturas del arbolado.

El ejido está integrado por 130 ejidatarios, quienes aprobaron en asamblea este nuevo plan de manejo. Según el documento técnico, la finalidad es obtener ingresos sostenibles mediante la venta legal de madera y reducir la dependencia de la tala clandestina. 

Especies maderables incluidas

Entre las especies autorizadas para el aprovechamiento se encuentran Tzalam (Lysiloma latisiliquum), Chacah (Bursera simaruba), Chechem (Metopium brownei), Jabin (Piscidia piscipula), Katalox (Swartzia cubensis), Amapola (Pseudobombax ellipticum) y Yaxnik (Vitex gaumeri).

Estas maderas son muy valoradas en el mercado local por su dureza, resistencia y usos en carpintería y construcción. El documento técnico detalla que el diámetro mínimo de corta será de 35 centímetros, con un crecimiento anual promedio de 0.5 cm.

Posibles afectaciones ambientales

El proyecto podría tener impactos sobre la cobertura vegetal y la fauna asociada a la selva mediana subperennifolia, hábitat de especies como el venado cola blanca, tucanes, monos araña y felinos menores. Aunque el sistema silvícola busca mantener parte del arbolado y permitir la regeneración natural, la deforestación de 3,500 hectáreas implica pérdida temporal de hábitat, compactación del suelo y posibles alteraciones en el drenaje y la infiltración del agua

Además, la apertura de caminos forestales y el tránsito de maquinaria pueden fragmentar ecosistemas y facilitar el ingreso de cazadores o taladores ilegales.

Para reducir los impactos, los ejidatarios se comprometen a mantener árboles semilleros de todas las especies comerciales, dejar individuos jóvenes y árboles muertos en pie para conservar hábitats de fauna, establecer franjas protectoras de al menos 20 metros en los cauces de agua, aplicar reforestación y enriquecimiento con especies nativas donde no haya regeneración natural, y capacitar brigadas comunitarias para la prevención y combate de incendios, tala ilegal y plagas. También se propone un programa de monitoreo ambiental que medirá la recuperación del arbolado, la regeneración natural y la presencia de especies en riesgo.

Jesús Cámara Ríos
Jesús Cámara Ríos
Jesús Cámara Ríos es el editor del Diario La Verdad. Periodista con 8 años de experiencia en medios digitales e impresos, con especial interés en temas relacionados con las demandas sociales y los derechos humanos. Ganador del Premio SIP a la Excelencia Periodística 2023.
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