Después de dos semanas de lluvias intensas que azotaron distintas regiones del país, las imágenes de carreteras anegadas y puentes colapsados comienzan a quedar atrás. En la conferencia matutina, el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, informó que de las 288 localidades afectadas, 220 ya están comunicadas y se han liberado 415 caminos.
El mensaje fue claro: México avanza, y lo hace rápido. Las cuadrillas trabajan día y noche para restablecer el tránsito y devolver la conectividad a miles de familias que quedaron aisladas tras las lluvias.
Energía restablecida y escuelas en rehabilitación
Una de las prioridades fue recuperar los servicios básicos. Según el reporte oficial, todas las comunidades ya cuentan con energía eléctrica, lo que ha permitido reactivar hospitales, comercios y hogares. Además, el 87 % de las escuelas dañadas ya han sido rehabilitadas, garantizando que los niños y jóvenes puedan retomar clases sin interrupciones prolongadas.
La recuperación educativa se ha convertido en símbolo del esfuerzo conjunto entre autoridades y ciudadanos. En muchas zonas rurales, padres, maestros y voluntarios ayudaron a limpiar salones y rescatar mobiliario, demostrando que la resiliencia mexicana va más allá de las cifras.
Hidalgo y Veracruz: los estados que siguen en alerta
A pesar de los avances, 68 localidades permanecen incomunicadas en Hidalgo y Veracruz, donde la magnitud de los deslaves y el daño en caminos rurales ha dificultado el acceso. Sin embargo, los equipos de emergencia ya trabajan con maquinaria pesada para abrir paso y llevar ayuda humanitaria.
En Veracruz, las comunidades más afectadas son las ubicadas en zonas serranas, donde el terreno inestable ha obligado a construir puentes provisionales para garantizar el tránsito seguro. En tanto, en Hidalgo, los esfuerzos se concentran en restablecer rutas que conecten pequeñas localidades con los principales centros de abasto y salud.
Solidaridad y apoyo humanitario: más de 70 mil viviendas atendidas
El informe también destacó la dimensión del apoyo brindado. Hasta la fecha, 70 mil viviendas han recibido ayuda, con más de 413 mil despensas entregadas y 463 mil vacunas aplicadas para prevenir brotes de enfermedades.
Las jornadas de salud y distribución de alimentos han sido clave para estabilizar a las familias que perdieron sus pertenencias o quedaron aisladas. Las imágenes de soldados, médicos y voluntarios cruzando caminos de lodo con cajas de ayuda simbolizan la unión del país ante la adversidad.
Avance total en Puebla, Querétaro y San Luis Potosí
Mientras tanto, en Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, todas las comunidades ya están comunicadas. Los puentes provisionales y caminos liberados han permitido restablecer la movilidad y garantizar el flujo de mercancías, alimentos y medicinas.
La rapidez de la reconstrucción en estas entidades demuestra la eficacia de la coordinación entre los tres niveles de gobierno y el ejército mexicano, que ha trabajado de forma constante en el rescate y la reconstrucción.
Un país que se reconstruye paso a paso
El regreso de la comunicación terrestre no solo representa caminos abiertos: simboliza esperanza. Para muchas familias, ver pasar nuevamente un camión escolar o una patrulla es prueba de que el país no se detiene. México vuelve a conectarse, no solo por tierra, sino también a través del esfuerzo y la solidaridad que emergen en cada crisis.
Las lluvias dejaron huellas, pero también enseñanzas: la importancia de la prevención, la infraestructura resiliente y la unión de todos los sectores frente a los desastres naturales.


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