En un fallo con repercusiones nacionales, una jueza federal de Providence, Rhode Island, ha ordenado a la administración Trump detener los despidos masivos y la reorganización del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), calificando la acción como probablemente ilegal.
PROVIDENCE, RI.- Desde un tribunal federal en el estado más pequeño de la nación ha llegado un fallo con enormes implicaciones para el poder ejecutivo. La jueza de distrito de EE.UU., Melissa DuBose, emitió una orden judicial preliminar que bloquea los planes de la administración Trump para realizar despidos masivos y una reestructuración a gran escala en el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).
El fallo representa una victoria significativa para una coalición de 19 estados y el Distrito de Columbia que habían demandado a la administración, y se erige como un importante control judicial sobre la capacidad del presidente para remodelar unilateralmente las agencias federales.
El Fallo: Un Freno a la Autoridad Ejecutiva
La decisión de la jueza DuBose se basa en un pilar del sistema de gobierno estadounidense: la separación de poderes. Al conceder la medida cautelar, la jueza determinó que los estados demandantes demostraron que sufrirían un «daño irreparable» y que probablemente ganarían el juicio.
Su razonamiento legal fue directo y contundente, apuntando a los límites del poder presidencial:
> «El poder ejecutivo no tiene la autoridad para ordenar, organizar o implementar cambios totales en la estructura y función de las agencias creadas por el Congreso.» – Jueza Melissa DuBose, Tribunal de Distrito de EE.UU..
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Esta declaración es una reafirmación de que, si bien el presidente dirige el poder ejecutivo, no puede desmantelar o alterar fundamentalmente las agencias que el poder legislativo ha establecido y financiado.
El Plan de Reorganización Bloqueado
La orden judicial detiene un plan ambicioso de la administración, enmarcado en la directiva «Make America Healthy Again» (Hacer a América Saludable de Nuevo). El plan implicaba:
* La eliminación de más de 10,000 empleos en el HHS.
* La consolidación de 28 agencias y oficinas en solo 15.
* Afectaba a divisiones críticas como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el Centro de Productos de Tabaco de la FDA y la Oficina de Head Start, que supervisa programas de desarrollo infantil.
La coalición de estados, todos con gobernadores demócratas, argumentó en su demanda que la reestructuración era «arbitraria y caprichosa», que excedía la autoridad de la agencia y que «diezmaba programas esenciales», trasladando costos y cargas a los gobiernos estatales.
Este caso es un claro ejemplo de cómo los estados están utilizando el sistema judicial como la principal línea de defensa contra las acciones del poder ejecutivo federal. Al centrarse en la legalidad y el procedimiento en lugar de en la política, han logrado un freno significativo a una de las iniciativas de reorganización más radicales de la administración.
El fallo desde Providence no solo protege temporalmente miles de empleos y programas de salud pública, sino que también envía un mensaje a Washington: el poder del presidente para reformar el gobierno tiene límites constitucionales que los tribunales están dispuestos a hacer cumplir.


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