El Paquete Económico 2027 puede parecer un enorme rompecabezas de cifras, porcentajes y términos técnicos. Pero, llevado a la vida cotidiana, responde a preguntas mucho más sencillas: ¿de dónde obtendrá dinero el Gobierno?, ¿en qué lo gastará?, ¿habrá nuevos impuestos?, ¿subirá la gasolina por decisiones fiscales?, ¿cuánto se destinará a programas sociales? y ¿qué pasará con la deuda pública?
La respuesta que el Gobierno federal colocó en el centro es directa: no se crearán nuevos impuestos ni habrá “gasolinazos”, mientras que el aumento de la recaudación se buscará principalmente mediante un mayor combate a la evasión fiscal y a las empresas que utilizan operaciones simuladas para reducir artificialmente el pago de contribuciones.
Vamos a explicarlo todo por partes.
1. ¿QUÉ ES EL PAQUETE ECONÓMICO?
Para entenderlo de manera sencilla, puede imaginarse como el presupuesto de una familia, pero llevado a la dimensión de todo el país. Primero hay que calcular cuánto dinero entrará y de dónde saldrá; después se decide cuánto puede gastarse y cuáles serán las prioridades.
En el caso del Gobierno federal, esto se traduce principalmente en la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos y modificaciones relacionadas con el ISR, derechos y aduanas, así como otras iniciativas vinculadas con la digitalización y formalización de la economía. Para 2027, Hacienda calcula que la economía mexicana crecerá entre 1.5 y 2.5%.
2. ¿DE DÓNDE SALDRÁ MÁS DINERO?
Aquí aparece una de las claves del paquete. Los ingresos presupuestarios aumentarían 3.9% en términos reales respecto de 2026, mientras que los ingresos tributarios crecerían 5.9% y los no tributarios, 3.7%. Es decir, Hacienda espera disponer de más recursos incluso después de descontar el efecto de la inflación.
¿Pero cómo puede recaudar más si asegura que no habrá nuevos impuestos? La apuesta está en cobrar mejor los que ya existen. El SAT sostiene que durante los últimos años ha elevado la recaudación sin aumentar las tasas de los impuestos existentes ni crear otros. Y ahora, una parte importante de esa estrategia estará dirigida contra las llamadas factureras, empresas utilizadas para simular operaciones y generar comprobantes que permiten reducir indebidamente el pago de impuestos.
De octubre de 2024 a agosto de 2026, según el SAT, fueron publicadas más de 3 mil empresas factureras en el Diario Oficial de la Federación, se bloquearon más de 38 mil compañías relacionadas con operaciones ficticias y se realizaron casi 2 mil auditorías a compradores de esas facturas.
Pero el problema no solo son las facturas falsas. El SAT identificó además 129 mil empresas que declararon pérdidas durante los últimos tres ejercicios fiscales, mientras 54 mil acumulan cinco años consecutivos sin pagar impuestos al reportar pérdidas. El paquete propone mayores controles sobre deducciones y pérdidas fiscales para identificar operaciones que no tengan una justificación económica real.
DESCARTADO UN NUEVO ‘GASOLINAZO’
Otro punto que puede generar dudas entre los consumidores es el combustible. Hacienda plantea reforzar la trazabilidad de gasolinas y diésel, es decir, seguir los litros desde su origen y distribución hasta su venta en las estaciones de servicio. El objetivo es cruzar inventarios, compras, ventas, facturas y controles volumétricos para detectar diferencias.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que esta medida no significa crear un impuesto adicional y afirmó que tampoco habrá “gasolinazos”. Señaló además que, si los precios internacionales del petróleo permanecen elevados, podrán mantenerse mecanismos para contener aumentos en los precios de gasolina y diésel.
MÁS DE UN BILLÓN A PROGRAMAS DEL BIENESTAR
Una gran parte del presupuesto seguirá concentrándose en los programas sociales. Para 2027 se contemplan más de un billón de pesos para los programas del Bienestar, que permanecerán entre las prioridades del gasto federal.
El gobierno estima ingresos tributarios y no tributarios por 6 billones 995 mil millones de pesos, mientras alrededor de 1.1 billones serían destinados a programas del Bienestar. El resto de los recursos considerados en su explicación se distribuye entre otras obligaciones y prioridades, como pensiones, intereses de la deuda y participaciones a los estados.
No se están anunciando nuevos programas sociales dentro de este paquete. La intención, según Sheinbaum, es garantizar los existentes y actualizar sus recursos conforme a lo establecido constitucionalmente. “Es un incremento por encima de la inflación”, explicó.
EDUCACIÓN, SALUD, CIENCIA Y SEGURIDAD
El proyecto también contempla incrementos en varios sectores. De acuerdo con las cifras, el presupuesto para educación aumentaría 10.7%; ciencia, 13%; salud, 11.3%, y seguridad, 11.5%. En seguridad, la administración federal señaló que los mayores recursos estarán relacionados principalmente con la consolidación de la Guardia Nacional y el fortalecimiento de las áreas de inteligencia e investigación. En el campo, el gasto considera apoyos relacionados con precios de garantía y nuevos esquemas de financiamiento.
TRENES, CARRETERAS Y OTRAS OBRAS
El otro gran componente es la inversión pública. El plan de infraestructura contempla 5.7 billones de pesos entre 2026 y 2030, de acuerdo con la exposición gubernamental. Más de la mitad estaría destinada al sector energético, pero también habrá recursos para trenes, carreteras, puertos, agua y salud. A esto se suma el programa de vivienda, mediante el cual se espera construir más de 1.8 millones de viviendas. La apuesta oficial es que la infraestructura no solamente represente gasto gubernamental, sino que genere actividad económica, empleos, inversión privada y desarrollo regional.
¿Y QUÉ PASA CON EL DÉFICIT?
Este punto suele ser uno de los más difíciles de entender. Un déficit ocurre, explicado de manera simple, cuando durante un periodo el Gobierno tiene más gastos que ingresos y necesita financiamiento para cubrir la diferencia. Por eso no basta con saber cuánto gastará: también importa conocer qué tan grande será esa brecha.
Para 2027 Hacienda proyecta reducir a 3.9% el déficit público de 4.1% del PIB estimado para este 2026. También calcula alcanzar un balance primario positivo equivalente a 0.5% del PIB. Según la Secretaría, esa trayectoria permitiría mantener estable la deuda hacia 2030.
La estrategia supone, por tanto, avanzar gradualmente y no mediante un recorte abrupto del gasto. Al mismo tiempo que intenta disminuir el déficit, el Gobierno pretende conservar programas sociales e inversión pública y contener algunos componentes del gasto corriente. La fórmula planteada es recaudar mejor, gastar con mayor eficiencia y reducir las necesidades de financiamiento.
¿QUÉ SIGNIFICA ESTO PARA TU FAMILIA?
En términos cotidianos, el mensaje central es que el Gobierno no plantea cobrar nuevos impuestos para financiar el presupuesto de 2027. En cambio, busca obtener más recursos mediante una recaudación más eficiente, controles contra la evasión y una vigilancia mayor de las operaciones fiscales.
Eso no significa que todos los ingresos y gastos permanezcan iguales. El proyecto modifica prioridades, aumenta recursos en determinadas áreas y endurece controles fiscales. Para las empresas, especialmente aquellas con deducciones, pérdidas recurrentes u operaciones que puedan ser consideradas simuladas, la vigilancia tributaria será un elemento mucho más relevante.
Para los millones de beneficiarios de programas sociales, segarantiza la continuidad y aumentos por encima de la inflación en 2027. Para el resto de la población, los efectos del paquete dependerán también de factores como crecimiento económico, generación de empleos, inflación e inversión.
El Paquete Económico todavía debe pasar por el proceso legislativo. Después de su presentación corresponde a diputados y senadores analizar las iniciativas en los ámbitos de sus respectivas facultades, discutirlas y, en su caso, modificarlas y aprobarlas.
LO MÁS RELEVANTE DEL PAQUETE
• No habrá nuevos impuestos.
• No habrá “gasolinazos”.
• Crecimiento económico de entre 1.5 y 2.5%.
• Ingresos presupuestarios con crecimiento real de 3.9%, descontando la inflación.
• Recaudación tributaria aumentaría 5.9% con combate a la evasión.
• Mayor combate a factureras y evasión fiscal.
• Más vigilancia al mercado de combustibles para evitarirregularidades en el pago del IEPS.
• Más de un billón de pesos para programas del Bienestar.
• No se contemplan nuevos programas del Bienestar.
• Educación tendrá un aumento de 10.7%.
• Ciencia aumentará 13%.
• Salud recibirá 11.3% más recursos, por encima de la inflación.
• Seguridad aumentará 11.5%, principalmente para la Guardia Nacional.
• Habrá mayores recursos para el campo y esquemas de financiamiento.
• Se aseguran los recursos para trenes, carreteras, agua, energía, salud y otros proyectos.
• El plan de infraestructura contempla 5.7 billones de pesos entre 2026 y 2030.
• Más de 1.8 millones de viviendas son parte de la meta.
• El déficit público bajaría de 4.1% del PIB en 2026 a 3.9% en 2027.
• La deuda buscará mantenerse estable hacia 2030, apoyada en la reducción gradual del déficit.
• Continuará el programa de regularización fiscal, condisminuciones de multas y recargos.
• Habrá medidas para facilitar la operación de micro y pequeñas empresas.
• Se impulsará la digitalización, promoviendo pagos electrónicos y reduciendo el uso de efectivo.




