La península de Yucatán cerró el 2025 con 13 casos confirmados de chikungunya, una de las cifras más altas registradas en más de siete años, de acuerdo con el Informe de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal.
En el último informe, se detalla que, del total de casos notificados en la península, 12 corresponden a Quintana Roo y uno a Yucatán lo que colocó a la región entre las más afectadas del país por este virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti.
Aunque el número absoluto puede parecer bajo, especialistas advierten que el comportamiento de la enfermedad no debe subestimarse, ya que refleja transmisión activa, presencia constante del vector y condiciones ambientales favorables para su reproducción.
Un virus que ‘tumba’ más que el dengue
De acuerdo con el médico internista Juan Pablo Martín, el chikungunya puede ser más incapacitante que el dengue. Aunque ambos comparten síntomas como fiebre y malestar general, el dolor articular intenso es una de las características más distintivas del chikungunya.
“Hemos visto a pacientes que sienten que su cuerpo deja de responderle. Hay dolores tan fuertes que ni siquiera puede girarse en la cama, levantarse al baño o cargar una taza de café. Muchos dicen: ‘Doctor, siento que me atropelló un camión’ o ‘me duele como si me hubiera caído de un segundo piso’”, explicó.
Agregó que, a diferencia de otras infecciones virales, el chikungunya no siempre desaparece cuando baja la fiebre.
“Lo engañoso de esta enfermedad es que da la impresión de que ya pasó, pero no es así. El dolor puede volverse crónico, aparecer y desaparecer durante semanas o meses. Eso afecta la movilidad, el sueño, el estado de ánimo y la autonomía de la persona”, agrega.
Esta persistencia de los síntomas no solo impacta el cuerpo, sino también la mente de los pacientes, principalmente en las personas de edad avanzada que son más propensas a presentar cuadros infecciosos incapacitantes a causa del chikungunya.
“Cuando alguien no puede moverse como antes, cuando depende de otros para bañarse, caminar o ir al trabajo, comienza a sentirse inútil, frustrado, ansioso. Hay pacientes que desarrollan cuadros de depresión leve o moderada, no por el virus en sí, sino por todo lo que les arrebata temporalmente”, comentó.
El costo invisible del chikungunya
Además de los síntomas físicos, el chikungunya deja una huella económica que rara vez se contabiliza en los pacientes y en sus familias, debido al tratamiento que hay que pagar.
“Muchas personas creen que el gasto termina cuando sales del consultorio, pero no es así. Hay medicamentos para el dolor, antiinflamatorios, consultas de seguimiento, estudios, terapias físicas. Y no todo está cubierto por los sistemas públicos de salud.
“Hay pacientes que no pueden trabajar durante dos o tres semanas, y otros que regresan, pero ya no rinden igual. Un albañil que no puede cerrar la mano, una mesera que no puede estar de pie ocho horas, un conductor que no puede mover bien las rodillas. Eso se traduce en menos ingresos en la familia”, detalló el médico internista Juan Pablo Martín.
Agregó que el chikungunya, a diferencia del dengue, no solo modifica la rutina del paciente, sino la de todo su entorno, en donde el monitoreo médico debe de ser constante y aunque es una enfermedad de letalidad baja, los pacientes requieren de atención en las secuelas que puede ocasionar.
“Muchos pacientes no duermen bien. El dolor se intensifica en la noche, no encuentran posición cómoda, se despiertan varias veces. Dormir mal durante semanas también afecta la memoria, la concentración y el ánimo”, explicó.
Para el especialista, uno de los principales problemas es que el chikungunya se sigue viendo como una enfermedad pasajera: “No es solo una gripita fuerte. Es una infección que puede cambiar tu calidad de vida durante meses. Mientras no entendamos eso, no vamos a dimensionar su impacto real”.

ESTRATEGIAS DE CONTROL EN LA PENÍNSULA
Ante el aumento de casos de chikungunya, autoridades sanitarias de Quintana Roo y Yucatán mantienen operativos de termonebulización en las zonas con mayor riesgo de presencia del mosquito transmisor.
Melchor Ojeda, encargado del área de vectores de la jurisdicción sanitaria 2 de Quintana Roo, explicó que las brigadas priorizan colonias con acumulación de agua o cercanas a cuerpos de agua. “Estamos realizando las termonebulizaciones en las zonas con más riesgo a presencia del mosquito transmisor. Estas colonias ya las tenemos bien identificadas”, indicó.
Agregó que también se impulsan programas en escuelas para capacitar al personal en la limpieza de instalaciones y eliminación de criaderos, además de campañas permanentes de descacharrización.
“Seguimos implementando programas dentro de las escuelas, capacitamos al personal, luego supervisamos que estén libres de criaderos y les damos un reconocimiento por ese trabajo. Así sumamos esfuerzos para combatir al mosquito”, explicó.
De acuerdo con datos federales, los avistamientos del mosquito tienen mayor presencia en la zona norte y centro del estado, particularmente en Cozumel, Lázaro Cárdenas y Solidaridad.
En Yucatán, la Secretaría de Salud estatal emitió un llamado preventivo a la población y activó protocolos de atención tras la detección del primer caso confirmado. El director de Prevención y Protección de la Salud, Javier Ignacio Balam López, informó que se implementó un cerco sanitario alrededor del caso detectado, así como acciones intensivas de control de vectores, vigilancia epidemiológica y promoción de la salud.
Destacó que el estado mantiene acciones permanentes de prevención que también abarcan dengue y zika, y que la participación ciudadana ha sido clave para mantener bajo control estas enfermedades.
Como parte del reforzamiento de las medidas, durante el último año se fumigaron más de 131 mil hectáreas en los 106 municipios, se visitaron 371 mil viviendas para control larvario y se eliminaron más de 3 mil toneladas de criaderos. Además, se renovó el parque vehicular destinado a estas labores con 21 nuevas unidades y el arrendamiento de 10 más, después de más de 13 años sin actualización.
UN REPUNTE NACIONAL DEL 1,600%
El aumento de casos de chikungunya no se limita a la península. A nivel nacional, la Secretaría de Salud reportó un incremento de 1,600% en comparación con los casos reportados en 2024, cuando no se tuvo registro de casos activos en el país.
De acuerdo con el informe oficial, además de Quintana Roo y Yucatán, el virus también tuvo presencia en Chiapas, dónde se registraron tres casos de esta enfermedad.
Este crecimiento porcentual refleja que el virus, que había tenido presencia mínima en años recientes, volvió a circular de manera activa, lo que representa un riesgo de expansión si no se refuerzan las medidas de control del mosquito.
CASOS CONFIRMADOS EN LA PENÍNSULA
- Quintana Roo: 12 casos
- Yucatán: 1 caso
CONOCE LOS SÍNTOMAS
- Fiebre repentina
- Dolor intenso en las articulaciones
- Inflamación articular prolongada
- Fatiga
- Dolor muscular
- Erupciones en la piel
SIGUE ESTAS RECOMENDACIONES
- No automedicarse
- Acudir a consulta ante síntomas
- Usar repelente
- Colocar mosquiteros
- Eliminar recipientes con agua
- Mantener patios y azoteas limpios
- Participar en campañas comunitarias