Estados Unidos vive su mayor nivel de desigualdad desde que existen registros comparables en 1976. Según datos de la Universidad de California en Berkeley, el 1% más acaudalado acumula más de 54 billones de dólares, cifra 468 veces superior a la mitad más pobre de la población. El 0.01% más rico ha incrementado su patrimonio en un 1,843% desde 1976, mientras que los ingresos del 50% más pobre apenas crecieron un 119%.
La segunda administración de Donald Trump, con su llamada “Gran y Hermosa Ley”, ha reducido drásticamente programas sociales clave como Medicaid y el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria. De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), las familias con menores ingresos perderán en promedio 1,600 dólares anuales, equivalentes al 3.9% de su presupuesto, mientras que el 10% más rico ganará 12,000 dólares extra cada año.
Aranceles y salarios, un golpe directo a los más pobres
La política comercial de Trump ha elevado los aranceles efectivos a un 18.4%, el nivel más alto desde 1933. Investigadores de The Budget Lab, de la Universidad Yale, advierten que este impuesto regresivo impacta tres veces más a los hogares de bajos ingresos que a los más ricos. Para las familias del decil inferior, el costo anual promedio será de 1,300 dólares, mientras que para el decil superior alcanzará los 5,000, aunque en proporción, la pérdida es mayor para los primeros.
Además, la Reserva Federal de Atlanta detecta que en 2025 los salarios del 25% de trabajadores mejor pagados crecieron 4.7%, frente al 3.7% de los que perciben menos. Así, las promesas de “volver a hacer grande a América” parecen beneficiar principalmente a quienes ya están en la cima de la pirámide económica.


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