Tragedia en Houston: dos niños pierden la vida en un tiroteo en Angleton
El eco de las sirenas rompió la calma del suburbio de Angleton, a 72 kilómetros al sur de Houston. Lo que comenzó como una tarde común terminó convirtiéndose en una escena de horror: dos niños muertos y otros dos gravemente heridos tras un tiroteo que ha conmocionado a toda la comunidad texana.
Según informó el departamento de policía del condado de Brazoria, los oficiales acudieron al llamado de emergencia y encontraron una escena desgarradora. Dos menores, de apenas 13 y 4 años, yacían sin vida tras recibir disparos. Otros dos niños, de 8 y 9 años, fueron trasladados de urgencia en helicóptero a un hospital local.
Los sobrevivientes luchan por su vida
Aunque las primeras horas fueron críticas, las autoridades confirmaron que los dos menores heridos se encuentran ahora en condición estable. “Afortunadamente, ambos niños están respondiendo al tratamiento”, señaló Madison Polston, portavoz del departamento policial, quien también confirmó el arresto de una mujer relacionada con el tiroteo.
Por el momento, los investigadores no han revelado qué vínculo tenía la detenida con las víctimas, aunque las primeras versiones apuntan a que podría tratarse de un conflicto familiar. “Estamos verificando la relación entre la mujer y los menores”, añadió Polston.
Una comunidad destrozada por la violencia
El departamento de policía de Brazoria expresó su profundo pesar a través de una publicación en redes sociales: “La pérdida de dos niños de esta forma es una tragedia. Nuestros pensamientos están con las familias afectadas mientras seguimos esclareciendo esta desgarradora situación”.
Angleton, una pequeña ciudad de poco menos de 20 mil habitantes, se caracteriza por su tranquilidad. Sin embargo, esta tragedia ha roto la sensación de seguridad que la comunidad mantenía desde hace años. Vecinos y familiares acudieron con velas y flores al sitio del suceso, en señal de duelo y solidaridad.
La violencia armada vuelve a golpear a Texas
Los tiroteos en Estados Unidos siguen siendo una herida abierta. Texas, en particular, ha sido escenario de múltiples tragedias que involucran armas de fuego, algunas de ellas con víctimas infantiles. Este nuevo episodio se suma a una larga lista de eventos que han puesto en debate las políticas de control de armas en el país.
En declaraciones a medios locales, un residente de Angleton expresó: “Esto no debería pasar nunca. Son niños. Necesitamos hacer algo como sociedad para detener esta locura”.
El llamado urgente a la prevención y la empatía
Mientras la investigación continúa, la tragedia ha dejado una huella imborrable en una comunidad que apenas comienza a asimilar la magnitud de la pérdida. El dolor de las familias se ha convertido en símbolo de una crisis más profunda: la normalización de la violencia armada en la vida cotidiana estadounidense.
Las autoridades insisten en que no existe amenaza para la comunidad, pero el miedo persiste. “Los niños deberían sentirse seguros en sus hogares, no morir en ellos”, lamentó una maestra local que conocía a las víctimas.
La tragedia de Angleton no solo sacude a Houston, sino que reabre un debate que Estados Unidos no ha sabido cerrar: ¿cuántos más deben morir para que la violencia armada deje de ser una constante en el país?


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