En Little Silver, Nueva Jersey, un grupo de padres ha iniciado un movimiento para reducir el uso de pantallas en la infancia, buscando que los niños recuperen la autonomía y la interacción real con su comunidad. La organización The Balance Project, fundada por Holly Moscatiello, lidera esta iniciativa para fomentar experiencias físicas y sociales por encima de la digitalización.
La historia de Molly Moscatiello, de siete años, refleja el impacto del proyecto: comenzó a ir sola en bicicleta al colegio y pronto inspiró a otros niños a sumarse, formando un grupo de trayectos seguros que promueve independencia y colaboración.
Espacios de juego y vida real
The Balance Project colabora con Sticks & Sprouts para transformar patios y áreas baldías en espacios de juego libre y zonas de encuentro para adolescentes. La meta es que los niños prefieran estos espacios frente a quedarse en casa con dispositivos electrónicos.
Además, implementaron las “Balance Boxes”, cajas con juguetes y materiales creativos para que los niños se entretengan sin pantallas en restaurantes u otros espacios públicos, ofreciendo alternativas reales a los dispositivos digitales.
Cambios en casa y comunidad
Para muchas familias, la iniciativa ha transformado la rutina diaria. Los niños participan más en tareas domésticas, preparan su almuerzo y cuidan a sus hermanos. Como dice Tori Finnegan, madre de tres hijos:
“La gente actúa como quienes la rodean”, resaltando el efecto positivo y contagioso del proyecto.
La estrategia busca que los niños desarrollen habilidades sociales y confianza, promoviendo la independencia mientras interactúan con su entorno.
Estrategias colectivas y soluciones locales
Desde su fundación en noviembre de 2024, The Balance Project ha promovido colegios libres de dispositivos, retraso en la compra de teléfonos y restricción de redes sociales hasta la adolescencia tardía. Reconocen que no se puede eliminar la tecnología por completo, pero sí hacer que el mundo físico sea más atractivo que el digital.
El objetivo de Holly Moscatiello es involucrar al menos un cuarto de las familias para reducir significativamente el tiempo frente a pantallas y aumentar el juego al aire libre, generando un cambio masivo en la comunidad.
Inspiración de Let Grow
El proyecto toma como modelo a Let Grow, organización que promueve la independencia infantil. Su presidenta, Lenore Skenazy, destaca que los niños recurren a pantallas por falta de libertad en el mundo real. Let Grow impulsa tareas autónomas, clubes de juego sin dispositivos y mejoras en la infraestructura local, como cruces peatonales más seguros.
Cambios en colegios y acuerdos entre padres
The Balance Project ha logrado que colegios ofrezcan más recreos al aire libre y prohíban relojes inteligentes. Los padres continúan participando en el consejo escolar, promoviendo acuerdos y clubes de juego libre que fortalecen la comunidad y disminuyen la dependencia tecnológica.
Una comunidad analógica en construcción
Familias con hijos pequeños permiten prevenir la dependencia digital desde etapas tempranas. Molly Moscatiello y su hermana menor consolidan la red de niños que, pedal a pedal, exploran el mundo real, fortaleciendo autonomía y confianza mientras reducen el tiempo frente a pantallas.


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