
Ovidio Guzmán López, conocido como “El Ratón” e hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán, ya no se encuentra bajo custodia del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP), tras declararse culpable de cuatro cargos federales ante la Corte del Distrito Norte de Illinois, en Chicago. Según información oficial, el narcotraficante mexicano ha sido trasladado a una ubicación secreta como parte de un acuerdo de cooperación con las autoridades estadounidenses.
El acuerdo de culpabilidad que cambió su situación
El pasado 11 de julio de 2025, Ovidio Guzmán compareció ante la corte federal de Chicago, donde admitió su responsabilidad en al menos cuatro cargos criminales relacionados con tráfico de drogas y lavado de dinero. Esta audiencia fue parte del proceso legal que enfrentó tras su extradición a Estados Unidos desde México, ocurrida en septiembre de 2023.
Su declaración de culpabilidad no solo marca un giro en su proceso judicial, sino también en su estatus carcelario. Apenas dos días antes de la audiencia, su nombre volvió a figurar en los registros del BOP, pero para el lunes 14 de julio, el sitio ya informaba que no estaba bajo custodia del sistema penitenciario federal.
Qué significa que no esté bajo custodia
El hecho de que Ovidio Guzmán no aparezca como prisionero activo en los registros del Buró Federal de Prisiones no significa que haya sido liberado sin restricciones. Por el contrario, todo indica que fue trasladado a un lugar confidencial, bajo supervisión de la Oficina de Alguaciles Federales (U.S. Marshals Service), como parte del programa de protección a testigos y colaboradores.
Este tipo de programas se reserva para personas que, tras colaborar con las autoridades, corren riesgo de represalias por parte de organizaciones criminales. En este caso, su colaboración podría incluir información sobre la estructura del Cártel de Sinaloa, sus rutas de tráfico, operaciones financieras o vínculos con otras redes criminales.
Qué cargos enfrentaba “El Ratón”
Ovidio Guzmán fue acusado formalmente por delitos como:
- Conspiración para traficar fentanilo y metanfetaminas
- Importación y distribución de narcóticos en Estados Unidos
- Lavado de dinero a gran escala
- Pertenencia a una organización criminal transnacional
Según documentos judiciales y reportes del Departamento de Justicia, Ovidio tenía un rol clave en la fracción de “Los Chapitos”, el grupo liderado por los hijos de “El Chapo”, que heredó parte del control del Cártel de Sinaloa tras la captura y extradición del patriarca.
Su participación era especialmente relevante en la producción y envío de fentanilo, droga sintética vinculada con cientos de miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos durante los últimos años.
Su hermano Joaquín también fue removido del sistema penitenciario
El caso de Ovidio no es aislado. Su hermano, Joaquín Guzmán López, también desapareció del registro del BOP en octubre de 2024, tras haber sido detenido junto a Ismael “El Mayo” Zambada, considerado uno de los líderes históricos del cártel.
Desde entonces, se especula que ambos podrían estar colaborando activamente con el gobierno estadounidense, lo que explicaría su exclusión del sistema penitenciario tradicional. La coincidencia en los tiempos y la magnitud de los casos refuerza esta teoría.
Implicaciones para el Cártel de Sinaloa
La salida de Ovidio Guzmán de la cárcel y su potencial rol como testigo protegido podrían tener consecuencias profundas para el Cártel de Sinaloa. Si sus declaraciones apuntan a miembros activos de la organización o detallan operaciones internas, se abre la puerta a nuevas detenciones y procesos judiciales tanto en EE.UU. como en México.
Además, al tratarse de un personaje de alto perfil, su colaboración podría generar fracturas internas dentro del cártel, especialmente entre facciones que aún responden a “Los Chapitos” y otras vinculadas a “El Mayo”.
La desaparición de Ovidio Guzmán del sistema carcelario de EE.UU. no representa libertad, sino una nueva fase en su relación con la justicia: la de colaborador protegido. Su testimonio podría ser clave en investigaciones mayores contra el narcotráfico internacional, mientras su familia y aliados enfrentan la posibilidad de ser delatados. El caso de “El Ratón” se suma así a una creciente lista de capos que, enfrentados a largas condenas, eligen hablar antes que morir tras las rejas.