El juez Timothy J. Kelly ordenó a la administración de Donald Trump detener la deportación inmediata de niños migrantes guatemaltecos que llegaron solos a Estados Unidos.
La medida responde a una demanda presentada por defensores de migrantes y de derechos de los niños, quienes señalaron que el gobierno intentaba eludir los procedimientos legales diseñados para proteger a menores en situación vulnerable.
La resolución judicial extiende una orden temporal mientras el caso se desarrolla, lo que permitirá que los niños permanezcan en refugios y hogares de acogida en tanto se revisan sus solicitudes.
Argumentos a favor de los menores migrantes
Los activistas destacaron que muchos de los niños huyeron de contextos de violencia, abuso y pobreza extrema en Guatemala. Deportarlos sin debido proceso, señalaron, pondría en riesgo su seguridad y violaría compromisos internacionales en materia de protección de la infancia.
La decisión representa un revés para la política migratoria de Trump y abre un debate sobre la protección legal y humanitaria que debe garantizarse a los menores migrantes no acompañados en Estados Unidos.


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