En un mundo donde millones de personas dependen de la claridad en el etiquetado para proteger su salud, un error puede ser peligroso. Eso acaba de ocurrir con un lote de mantequilla retirado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) por contener un alérgeno no declarado: leche.
El retiro que sacudió la industria: ¿qué pasó?
El 14 de julio de 2025, la empresa Bunge North America Inc., con sede en Misuri, retiró 64,800 libras (29,390 kg) de su producto NH European Style Butter Blend. La razón: la etiqueta no menciona la presencia de leche, lo cual representa un peligro para personas alérgicas.
El lote afectado, identificado como 5064036503, fue distribuido en 12 estados de EE. UU. y en República Dominicana, empacado en cajas blancas con 36 bloques por unidad. El código UPC es 1 00 78684 73961 2.
La FDA clasificó el evento como un retiro de Clase II, lo que implica riesgo moderado: los efectos adversos son posibles, aunque generalmente tratables médicamente. Aún así, para personas con alergias alimentarias, un descuido puede significar la diferencia entre una comida y una emergencia médica.
¿Qué significa «Clase II» y por qué debes preocuparte?
En términos de salud pública, una clasificación de Clase II indica que el producto podría causar efectos temporales o tratables, pero no se espera que ponga en peligro la vida… salvo en casos específicos. Para los alérgicos, esa excepción puede ser la diferencia entre seguridad y crisis.
Entre los nueve principales alérgenos alimentarios reconocidos por ley en EE. UU. —como el huevo, trigo, pescado y cacahuetes—, la leche es uno de los más comunes, especialmente en la infancia.
Y según explica la propia FDA en su sitio web, todos los alérgenos deben ser declarados claramente en el empaque de los alimentos. No hacerlo es violar un principio esencial de la seguridad alimentaria.
Las consecuencias de una omisión en la etiqueta
Para quienes padecen alergia a la leche, el panorama no es menor. De acuerdo con la Mayo Clinic, una reacción puede causar desde urticaria, vómitos, diarrea o dificultad para respirar, hasta anafilaxia, una respuesta potencialmente mortal.
El doctor Sebastian Lighvani, experto en alergias alimentarias, declaró que cada tres minutos, una persona acude a emergencias por este tipo de reacciones. Aún más preocupante: la incidencia de anafilaxia ha crecido entre un 300% y 400% en los últimos años en EE. UU.
En este contexto, un simple error en una etiqueta puede representar un riesgo real, tangible y creciente.
¿Qué hacer si tienes el producto en casa?
La FDA recomienda que cualquier persona que haya adquirido este lote de mantequilla lo devuelva al lugar de compra o lo deseche de forma segura. Si eres alérgico o vives con alguien que lo sea, evita su consumo por completo.Este caso no solo es una advertencia puntual. También es un recordatorio de la importancia de leer etiquetas, verificar productos y exigir transparencia alimentaria.


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