Una crisis de vivienda silenciosa pero devastadora se está desarrollando en los parques de casas móviles de Florida, afectando desproporcionadamente a comunidades vulnerables, incluyendo a muchas familias latinas y jubilados con ingresos fijos. El modelo de negocio de grandes corporaciones y fondos de capital privado está llevando los alquileres de los lotes a niveles insostenibles, forzando a los residentes a abandonar los hogares que poseen y han habitado durante años.
El origen del problema: Inversores y falta de regulación
El problema radica en una peculiaridad del mercado: muchos residentes son dueños de su casa móvil, pero alquilan el terreno sobre el que se asienta. En los últimos años, fondos de inversión han descubierto que comprar estos parques es un negocio muy lucrativo. Una vez que adquieren la propiedad, implementan aumentos de alquiler drásticos y frecuentes. Florida, con 235 parques propiedad de capital privado, lidera la nación en esta tendencia.
La situación se ve agravada por la falta de protección legal para los inquilinos. En Florida:
* No existe un tope sobre cuánto puede un propietario aumentar el alquiler de un lote.
* Una ley estatal de 2023, la HB 1417, prohibió explícitamente a los condados y ciudades implementar sus propias medidas de control de alquileres.
* Irónicamente, algunas de estas adquisiciones corporativas son financiadas con préstamos de bajo interés respaldados por el gobierno federal a través de gigantes hipotecarios como Fannie Mae y Freddie Mac.
El rostro humano de la crisis
Las historias de los residentes ilustran el drama. Mark Hose, quien vivió 10 años en el Tradewinds Mobile Home Park en Cocoa, vio cómo el alquiler de su lote casi se triplicaba, pasando de $245 a $725 mensuales, lo que lo obligó a irse. En Merritt Island, Heather Powers ha enfrentado tres aumentos en menos de un año, elevando su alquiler a $855.
Estas personas se encuentran en una trampa: son dueños de sus casas, pero mover una casa móvil es extremadamente costoso y, a menudo, logísticamente imposible. Se ven forzados a vender su hogar a bajo precio o simplemente abandonarlo, perdiendo la inversión de toda una vida.
«Es una locura y no hay nadie que lo controle.» – Residente afectado por los aumentos de alquiler.
La alternativa: Cooperativas de residentes
Sin embargo, existe un modelo que ofrece una solución y una esperanza: las cooperativas propiedad de los residentes. En estos parques, los propietarios de las casas móviles también son dueños colectivos del terreno y gestionan la comunidad ellos mismos.
El contraste es asombroso. En el Harbor Oaks Homeowners Cooperative en Fruitland Park, la residente Nancy Hurt paga solo una cuota de mantenimiento mensual de $125, que cubre servicios como agua y recolección de basura. Mientras tanto, en parques cercanos propiedad de corporaciones, los alquileres de lotes se acercan a los $1,000 mensuales.
¿Hay solución a la vista?
Los esfuerzos legislativos para abordar el problema han tenido un éxito limitado. Una ley reciente (HB 613) permite la mediación en disputas sobre aumentos de alquiler, pero no los limita. Otro proyecto de ley que habría proporcionado asistencia financiera directa a los inquilinos (HB 701) fue aprobado en la Cámara pero murió en el Senado estatal.
Mientras tanto, los propietarios corporativos argumentan que sus aumentos están en línea con el mercado inmobiliario general y que cumplen plenamente con la ley de Florida. Para miles de familias, sin embargo, el cumplimiento de la ley no alivia la carga de una renta que ya no pueden pagar.


TE PODRÍA INTERESAR