La economía de EE.UU. añadió 147,000 empleos en junio, superando las expectativas. Sin embargo, un análisis profundo revela que el crecimiento depende del gobierno y la salud, mientras el sector privado flaquea y más trabajadores se sienten desalentados.
El último informe de empleo de Estados Unidos ha pintado un cuadro de resiliencia económica que, a primera vista, parece desafiar los pronósticos de una desaceleración. Con la creación de 147,000 empleos en junio y una tasa de desempleo que descendió levemente al 4.1%, los titulares celebran una fortaleza inesperada. Sin embargo, un análisis más profundo de las cifras publicadas por el Departamento de Trabajo revela una economía de dos velocidades, una realidad compleja y contradictoria que podría estar enmascarando debilidades subyacentes.
La fortaleza del mercado laboral parece depender cada vez más de sectores financiados con fondos públicos, mientras que el motor del sector privado muestra signos de estar perdiendo impulso.
Los Motores del Crecimiento: Gobierno y Salud
La totalidad del crecimiento neto del empleo en junio puede atribuirse a dos sectores específicos, ambos en gran medida aislados de las presiones de las altas tasas de interés.
- * Sector Gubernamental: Fue el principal impulsor, añadiendo 73,000 puestos de trabajo. Este aumento se concentró en los gobiernos estatales (+47,000) y locales (+33,000), en gran parte dentro del ámbito de la educación.
- * Sector de la Salud: Continuó su robusta tendencia de contratación, añadiendo 39,000 empleos, una cifra consistente con su promedio mensual.
En conjunto, estos dos sectores crearon 112,000 empleos, lo que representa más del 76% de todo el crecimiento laboral del mes. Esta concentración es significativa porque sugiere que la resiliencia del mercado laboral no es generalizada. Mientras tanto, el gobierno federal recortó 7,000 puestos, posiblemente como reflejo de una congelación de contrataciones.
El Freno: El Sector Privado y la Ansiedad del Trabajador
En agudo contraste con el sector público, el sector privado muestra una imagen mucho menos optimista.
- * Contratación Privada Anémica: Las empresas privadas contrataron solo a 74,000 trabajadores, una desaceleración notable. El informe de la procesadora de nóminas ADP fue aún más pesimista, mostrando una inesperada caída en las nóminas privadas, la primera en más de dos años.
- * Manufactura en Declive: El sector manufacturero, un barómetro clave de la salud económica, perdió 7,000 empleos.
- * Aumento del Desaliento: Quizás el dato más preocupante se encuentra en la encuesta de hogares. El número de trabajadores desalentados —aquellos que han dejado de buscar trabajo porque creen que no hay oportunidades para ellos— se disparó en 256,000, alcanzando un total de 637,000.
- * Desempleo de Larga Duración: El número de personas desempleadas por 27 semanas o más también aumentó en 190,000, llegando a 1.6 millones.
- «En la superficie, fue un buen informe. Pero cuando cavas debajo, fue otro informe de empleo que no se veía tan bien como parece a primera vista». – Sarah House, economista senior de Wells Fargo.
El Dilema de la Reserva Federal
Esta divergencia en los datos coloca a la Reserva Federal (Fed) en una posición extremadamente difícil. Por un lado, la baja tasa de desempleo del 4.1% y el titular de creación de empleo por encima de las expectativas hacen que sea políticamente complicado justificar un recorte de las tasas de interés.
Por otro lado, la debilidad del sector privado, el aumento del desaliento entre los trabajadores y un crecimiento salarial moderado (los salarios por hora aumentaron un 0.2%, enfriando las presiones inflacionarias) son señales claras de que la economía está sintiendo el peso de los altos costos de endeudamiento y podría necesitar un estímulo.
La Fed se encuentra atrapada en una «trampa de esperar y ver». La inacción, a la espera de datos más claros, podría arriesgar a que la debilidad del sector privado se extienda, mientras que una acción prematura podría ser criticada por innecesaria. La economía de EE.UU. no está en una trayectoria única y clara, sino en una encrucijada, y la dirección que tome en los próximos meses dependerá de si el motor del sector privado puede volver a arrancar o si la dependencia del gasto público se vuelve insostenible.


TE PODRÍA INTERESAR