Una ola de calor sofoca a decenas de millones de personas desde el Medio Oeste hasta la Costa Este de EE.UU., provocando declaraciones de emergencia, muertes trágicas y alertas de salud pública en ciudades como Chicago, Pittsburgh y Filadelfia.
Una cúpula de calor intensa y peligrosa se ha instalado sobre la mitad oriental de Estados Unidos, sometiendo a decenas de millones de personas a temperaturas sofocantes y una humedad agobiante. Desde el Medio Oeste hasta la Costa Este, las autoridades han emitido alertas de calor extremo, han declarado estados de emergencia y urgen a la población a tomar precauciones ante una situación que ya ha demostrado ser mortal.
El alcance de la emergencia climática
El calor es implacable. Ciudades importantes están registrando sensaciones térmicas (el «índice de calor» que combina temperatura y humedad) que superan con creces los 100 grados Fahrenheit (38.3°C). Algunos de los registros más notables incluyen :
- Chicago, Illinois: 103°F (39.4°C)
- Pittsburgh, Pensilvania: 105°F (40.5°C)
- Filadelfia, Pensilvania: Pronóstico de 108°F (42.2°C)
La situación es tan grave que la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha declarado el estado de emergencia en 32 condados del estado, no solo por el calor extremo sino también por las fuertes tormentas que acompañan al sistema climático.
Consecuencias trágicas y riesgos para la salud
Lamentablemente, esta ola de calor ya se ha cobrado vidas. En el centro del estado de Nueva York, tormentas severas asociadas al calor derribaron árboles sobre varias viviendas. En una de las tragedias, dos niñas gemelas de 6 años fallecieron cuando un enorme árbol de arce se estrelló contra su casa. Una mujer de 50 años murió en un incidente similar en las cercanías.
Los departamentos de salud pública advierten que el calor extremo puede causar enfermedades graves como el agotamiento por calor y el golpe de calor, que puede ser fatal. En respuesta, ciudades como Filadelfia han declarado una emergencia de salud por calor y han habilitado una red de centros de enfriamiento (bibliotecas, centros comunitarios) y una «línea de calor» atendida por profesionales médicos para asistir a la población.
«No soporto estar afuera cuando hace este calor. Solo quiero sentarme en mi aire acondicionado.» – Lynn Watkins, residente de un suburbio de Madison, Wisconsin.
El impacto
El calor está alterando la vida diaria de millones de personas. Las guarderías están cancelando todas las actividades al aire libre para proteger a los niños. Las playas, como Rehoboth Beach en Delaware, están abarrotadas de gente que busca un respiro del calor sofocante. Incluso los eventos deportivos de alto nivel se ven afectados; en el torneo de golf PGA Travelers Championship en Connecticut, los aficionados buscaban desesperadamente cualquier sombra disponible y se alineaban en las estaciones de hidratación.
Las anécdotas personales ilustran la intensidad del calor. Un residente de Delaware comentó que el clima se siente como «caminar a través de un pantano» y que incluso su perro se negaba a salir a la calle.
Recomendaciones y cómo protegerse
Ante esta situación, es vital tomar precauciones. Las autoridades sanitarias recomiendan:
- Hidratación constante: Beber abundante agua, incluso si no se siente sed. Evitar el alcohol y las bebidas con cafeína.
- Permanecer en interiores: Buscar lugares con aire acondicionado durante las horas más calurosas del día (generalmente de 11 a.m. a 4 p.m.).
- Vestimenta adecuada: Usar ropa ligera, de colores claros y holgada.
- Nunca dejar a nadie en un coche: Las temperaturas dentro de un vehículo estacionado pueden aumentar a niveles mortales en cuestión de minutos. Esto es crucial para niños y mascotas.
- Vigilar a los más vulnerables: Prestar especial atención a los ancianos, los niños pequeños y las personas con enfermedades crónicas, ya que son más susceptibles a las enfermedades relacionadas con el calor.
