Una peligrosa ola de calor azota Chicago, con temperaturas reales en los 90 y una sensación térmica que podría alcanzar los 105 grados Fahrenheit, forzando a las autoridades a activar un plan de emergencia y abrir centros de enfriamiento.
La ciudad de Chicago se encuentra en estado de alerta máxima debido a una ola de calor «peligrosamente caliente y húmeda» que ha elevado las temperaturas a más de 90 grados Fahrenheit, con una sensación térmica (heat index) que podría alcanzar los 105 grados (equivalente a 40.5 grados Celsius). La Oficina de Manejo de Emergencias y Comunicaciones (OEMC) ha emitido una advertencia de calor extremo y ha puesto en marcha un plan de respuesta en toda la ciudad para proteger a sus residentes, con un enfoque especial en las poblaciones más vulnerables.
Una Amenaza para la Salud Pública
Este intenso calor no es un fenómeno aislado, sino parte de una cúpula de alta presión que afecta a más de 190 millones de personas en la mitad este de Estados Unidos. La combinación de altas temperaturas y una humedad sofocante crea un riesgo significativo de enfermedades relacionadas con el calor, como el agotamiento y el golpe de calor, que pueden ser mortales.
La situación evoca dolorosos recuerdos en la ciudad. El plan de respuesta actual, detallado y coordinado, es en gran medida un legado de la trágica ola de calor de 1995, que causó la muerte de más de 700 personas y expuso graves fallos en la red de seguridad social y de salud pública de la ciudad. Aquella catástrofe reveló que las poblaciones más afectadas eran los ancianos, los pobres y las personas socialmente aisladas, precisamente los grupos a los que se dirige la estrategia actual.
Respuesta de la Ciudad: Centros de Enfriamiento y Recursos
Para evitar una tragedia similar, la ciudad ha activado una red de recursos y pide la colaboración ciudadana:
* Centros de Enfriamiento: Se han habilitado centros de enfriamiento públicos en toda la ciudad para que los residentes sin aire acondicionado puedan resguardarse. Cualquier persona que necesite refugio puede llamar a la línea no urgente 3-1-1 para obtener información sobre la ubicación de los centros y solicitar transporte si es necesario.
* Chequeos de Bienestar: Las autoridades instan a los ciudadanos a verificar el estado de sus familiares, vecinos, personas mayores y otras poblaciones vulnerables. Si no se puede establecer contacto, se puede solicitar un «chequeo de bienestar» a través de la aplicación CHI311, el sitio web 311.chicago.gov o llamando al 3-1-1.
* Alcance a Personas sin Hogar: Equipos de la ciudad están visitando activamente los campamentos de personas sin hogar para ofrecer agua, transporte a refugios y centros de enfriamiento, y otros suministros esenciales.
Precauciones Esenciales para Todos
Las autoridades recuerdan a todos los residentes tomar las siguientes precauciones:
* Mantenerse hidratado: Beber abundante agua, incluso si no se siente sed.
* Evitar el exterior: Limitar la exposición al sol y las actividades físicas extenuantes, especialmente durante las horas pico de calor (mediodía y tarde).
* Buscar lugares frescos: Pasar tiempo en lugares con aire acondicionado como centros comerciales, bibliotecas o los centros de enfriamiento designados.
* Nunca dejar a nadie en un vehículo: Las temperaturas dentro de un coche pueden aumentar a niveles mortales en cuestión de minutos.
* Conocer los síntomas: Aprender a reconocer los signos de agotamiento por calor (sudoración intensa, debilidad, mareos) y golpe de calor (piel caliente y seca, pulso rápido, posible pérdida de conciencia), que es una emergencia médica.
La compañía eléctrica ComEd también ha pedido a los clientes que informen de inmediato sobre cualquier línea eléctrica caída llamando al 1-800-EDISON1 (o al 1-800-95-LUCES para clientes de habla hispana) y que nunca se acerquen a ellas.
Con el pronóstico de que el calor extremo se mantendrá hasta mediados de semana , la respuesta colectiva de la ciudad y la solidaridad entre vecinos serán cruciales para superar esta peligrosa prueba climática.
