Un hecho de violencia por parte de un agente federal del ICE generó indignación en Nueva York, luego de que una mujer ecuatoriana fuera empujada y tirada al suelo con fuerza, en presencia de sus hijos, mientras pedía la liberación de su esposo detenido durante una cita de inmigración en Manhattan. El caso pone en el centro del debate las prácticas de las autoridades migratorias y el trato hacia las familias que se encuentran en proceso legal de asilo en Estados Unidos.
La detención de Rubén y el reclamo de su esposa
El jueves, la familia ecuatoriana acudió a una corte de inmigración en Manhattan, donde tenían programada una cita con una jueza. En ese contexto, Rubén, esposo de Mónica Elizabeth Moreta, fue detenido de manera sorpresiva por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Ante la detención, Moreta reclamó en voz alta y pidió que, si se llevaban a su esposo, también la detuvieran a ella. Según relató a Noticias Telemundo, los agentes comenzaron a jalonearlos sin dar explicaciones claras. “A mí también llévenme, ¿por qué no me llevan?”, expresó en medio de la confusión.
Agresión frente a los hijos y testigos
La tensión escaló cuando uno de los agentes respondió con violencia. Según las imágenes difundidas, se observa a un oficial empujar a Mónica Moreta contra la pared y tirarla al suelo mientras ella suplicaba por su esposo. El incidente ocurrió frente a sus hijos, quienes gritaron al ver cómo su madre era agredida.
Uno de los momentos más impactantes fue descrito por Rosa Ortiz, hija de Moreta, quien aseguró: “Quería abalanzarme donde ellos para que no le peguen a mi mami”. El testimonio refleja la angustia de la familia y el nivel de violencia con el que se desarrolló el operativo.
Asistencia médica y acompañamiento comunitario
Tras la agresión, Moreta fue llevada a la sala de emergencias por el sacerdote y activista Fabián Arias, quien se encontraba en el lugar y denunció públicamente los hechos. Arias subrayó que la familia estaba cumpliendo con su proceso legal, ya que cuentan con permiso de trabajo, número de Seguro Social y un caso de asilo en trámite.
La escena también mostró un contraste en el actuar de los agentes: mientras uno usó la fuerza, otro oficial intentó calmar la situación, colocando la mano en el hombro de la mujer y diciéndole: “Yo sé, señora, espera que yo te llame”, mientras la escoltaba fuera del edificio.
Debate sobre el actuar del ICE
El caso ha abierto nuevamente la discusión sobre los métodos de detención del ICE y el trato hacia los inmigrantes en medio de procesos legales. Organizaciones de derechos humanos han señalado que situaciones como la vivida por la familia Moreta generan miedo entre los solicitantes de asilo y vulneran derechos básicos, especialmente cuando hay menores de edad presentes.
Para los activistas, el hecho de que la familia tenga estatus legal temporal y esté siguiendo los procedimientos de inmigración debería haber garantizado un trato digno y respetuoso. Sin embargo, la violencia empleada muestra un patrón de prácticas cuestionadas en torno a la gestión migratoria en Estados Unidos.
Contexto migratorio y vulnerabilidad de las familias
La familia Moreta llegó a Estados Unidos en marzo de 2024, con la esperanza de construir un futuro en condiciones seguras. Como muchas otras familias inmigrantes, enfrentan el desafío de adaptarse al sistema legal estadounidense mientras aguardan una resolución de asilo.
Casos como este reflejan la vulnerabilidad de los migrantes ante la aplicación de la ley, incluso cuando cumplen con los requerimientos legales. Para comunidades inmigrantes y organizaciones de apoyo, la agresión sufrida por Moreta es un recordatorio de que aún existen brechas en la protección de los derechos humanos dentro de los procesos migratorios.
Reacciones y exigencia de justicia
El hecho ha provocado reacciones de indignación tanto en la comunidad ecuatoriana en Nueva York como en colectivos de apoyo a migrantes. Exigen que se investigue el accionar del agente que empujó y tiró al suelo a la mujer, y que se implementen protocolos más humanos en los procedimientos de detención.
Además, piden que se brinde apoyo psicológico y legal a la familia, dado el impacto emocional que la agresión generó en los hijos, quienes fueron testigos directos de la violencia ejercida por un representante de la autoridad.
La agresión sufrida por Mónica Elizabeth Moreta, esposa de un migrante detenido por el ICE en Nueva York, se ha convertido en un símbolo de las tensiones que enfrentan miles de familias inmigrantes en Estados Unidos. El caso pone en evidencia la necesidad de protocolos de actuación que respeten los derechos humanos, especialmente en contextos donde hay menores involucrados.
Mientras la familia busca continuar con su proceso legal de asilo, la comunidad inmigrante y activistas exigen justicia, transparencia y un cambio en las prácticas de detención que evite la repetición de episodios de violencia institucional.


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