Un vuelo de JetBlue procedente de Cancún, México, tuvo que aterrizar de emergencia este jueves en el Aeropuerto Internacional de Tampa, Florida, luego de sufrir una repentina pérdida de altitud que provocó lesiones entre varios pasajeros y tripulantes.
El incidente, ocurrido a bordo de un Airbus A320, generó momentos de pánico y llevó a que las autoridades aeronáuticas de Estados Unidos iniciaran una investigación formal.
El vuelo de JetBlue sufrió una súbita pérdida de altitud
De acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), el vuelo de JetBlue despegó desde Cancún con destino al Aeropuerto Internacional de Newark, en Nueva Jersey, cuando presentó una pérdida de altitud no programada en pleno trayecto.
El evento ocurrió alrededor de las 14:00 horas (hora local), lo que obligó a la tripulación a desviar el avión hacia Tampa para realizar un aterrizaje de emergencia y brindar atención médica inmediata a los pasajeros afectados.
Aunque la FAA no ha detallado aún cuántas personas resultaron heridas, un audio de tráfico aéreo difundido en el portal especializado LiveATC.net revela la magnitud del incidente. En la grabación se escucha a un miembro de la tripulación informar:
“Tenemos al menos tres personas heridas. Parece que tal vez son laceraciones en la cabeza”.
Pasajeros fueron atendidos en el aeropuerto y trasladados a hospitales
Al aterrizar en Tampa, personal médico y de emergencia ingresó de inmediato a la aeronave para evaluar el estado de los pasajeros y tripulantes.
Según informó JetBlue, varios de ellos fueron trasladados a hospitales locales para recibir atención médica, mientras que otros fueron atendidos en el lugar por contusiones menores y golpes provocados por la brusca maniobra.
“Nuestro equipo ha retirado la aeronave del servicio para inspección y llevaremos a cabo una investigación completa para determinar la causa”, señaló la aerolínea en un comunicado.
“La seguridad de clientes y tripulantes es siempre nuestra prioridad, y trabajaremos para apoyar a los involucrados”, añadió.
Hasta el momento, la compañía no ha precisado el número total de pasajeros a bordo ni la causa exacta que generó la pérdida de altitud.
La FAA investiga las causas del incidente
La Administración Federal de Aviación confirmó que ha iniciado una investigación exhaustiva sobre lo ocurrido, en colaboración con JetBlue Airways y el fabricante Airbus.
El organismo busca determinar si la pérdida de altitud se debió a una falla mecánica, turbulencia severa o error humano.
Expertos en aviación consultados por medios estadounidenses explicaron que una caída súbita de altitud puede ocurrir por corrientes de aire descendentes o problemas en los sensores del sistema de vuelo automático, aunque recalcaron que estos eventos son poco comunes.
La FAA también corrigió información inicial y confirmó que el modelo del avión involucrado fue un Airbus A320, no un “Airbus 320” como se mencionó en un primer comunicado oficial.
JetBlue y la seguridad aérea bajo revisión
El incidente ha reavivado la conversación sobre los protocolos de seguridad aérea y la respuesta de emergencia en vuelos comerciales.
JetBlue, una de las principales aerolíneas de bajo costo en Estados Unidos, ha reiterado que sus aviones pasan revisiones periódicas y que los pilotos están capacitados para manejar emergencias en vuelo.
Sin embargo, especialistas señalan que la industria aérea enfrenta una creciente presión por incrementar la eficiencia operativa sin comprometer la seguridad, sobre todo en rutas de alta demanda como las que conectan México y Estados Unidos.
En redes sociales, algunos pasajeros compartieron sus testimonios tras el aterrizaje, describiendo el suceso como “una caída repentina que hizo volar los objetos de los compartimentos superiores”. Otros destacaron la reacción profesional de la tripulación, que logró estabilizar la aeronave y garantizar un descenso seguro.
Un recordatorio de la importancia de los protocolos de emergencia
Aunque no se reportaron víctimas fatales, el incidente del vuelo de JetBlue desde Cancún hacia Newark sirve como recordatorio de que los imprevistos en el aire pueden ocurrir incluso en trayectos rutinarios.
La pronta reacción del personal de vuelo y la coordinación con los controladores aéreos evitaron una tragedia mayor.
La investigación de la FAA y de la aerolínea busca determinar si existieron fallos técnicos o si la turbulencia fue la causa principal de la pérdida de altitud. Los resultados preliminares se darán a conocer en las próximas semanas.
Por ahora, JetBlue mantiene la aeronave fuera de servicio y ha expresado su compromiso con los pasajeros afectados. Mientras tanto, las autoridades recuerdan que seguir las indicaciones de seguridad y mantener el cinturón abrochado durante el vuelo puede marcar la diferencia en situaciones inesperadas.


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