Un estudio realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) alertó sobre el contenido de azúcar, sodio y edulcorantes presentes en algunas de las marcas de refrescos más populares que se venden en México.
El análisis de Profeco, realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, encontró que varias bebidas rebasan ampliamente las recomendaciones internacionales de consumo de azúcar y en algunos casos, presentan observaciones relacionadas con el etiquetado o la composición declarada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan limitar el consumo de azúcares libres a un máximo de 25 gramos diarios para obtener mayores beneficios para la salud. Sin embargo, algunas presentaciones de refrescos comercializadas en México superan esa cantidad en una sola botella.
Profeco detectó refrescos con altos niveles de azúcar
Dentro de los productos evaluados, Profeco identificó varias marcas con cantidades importantes de azúcar añadida. Uno de los casos que más llamó la atención fue el de Sidral Aga, particularmente en sus presentaciones de mayor tamaño. El estudio de Profeco señala que una sola botella puede aportar una cantidad considerable de azúcar, representando una parte importante del consumo diario recomendado.
Los especialistas advierten que el consumo frecuente de bebidas con altos contenidos de azúcar puede favorecer el aumento de peso, la resistencia a la insulina y otros problemas metabólicos.
Otra marca incluida en el análisis de refrescos fue Jarritos. Según el estudio, varias de sus presentaciones utilizan jarabe de maíz de alta fructosa como uno de sus principales ingredientes endulzantes.
Este componente es ampliamente utilizado en la industria alimentaria debido a su bajo costo y alta capacidad para endulzar productos, pero su consumo excesivo ha sido relacionado con diversos riesgos para la salud cuando forma parte habitual de la alimentación.
El estudio encontró que Sangría Señorial contiene cantidades significativas de glucosa y fructosa. Esta combinación incrementa la carga total de azúcares de la bebida y puede contribuir a un consumo excesivo cuando se ingiere de forma habitual.
Barrilitos presentó observaciones por su contenido
Profeco también analizó los refrescos Barrilitos. Además de registrar niveles elevados de azúcar, el organismo encontró observaciones relacionadas con la información proporcionada en el etiquetado. La dependencia recordó que la transparencia en los productos es fundamental para que los consumidores puedan tomar decisiones informadas sobre lo que consumen diariamente.
Red Cola combina azúcar y cafeína
Entre las bebidas evaluadas, Red Cola destacó por la combinación de dos ingredientes que suelen generar preocupación entre especialistas: azúcar y cafeína. Aunque ambos componentes son comunes en muchas bebidas gaseosas, la mezcla de altas cantidades puede influir en los hábitos de consumo y favorecer una ingesta frecuente de estos productos.
Los expertos señalan que una dieta rica en bebidas azucaradas se asocia con un mayor riesgo de desarrollar obesidad, diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas.
Coca-Cola y Pepsi siguen bajo observación
Las bebidas de cola más consumidas en México tampoco escaparon al análisis. Profeco recordó que productos como Coca-Cola y Pepsi contienen azúcar, cafeína y otros ingredientes como ácido fosfórico, cuya ingesta frecuente continúa siendo motivo de estudio por parte de especialistas en nutrición y salud pública.
Aunque forman parte de los refrescos más populares del país, los organismos de salud recomiendan moderar su consumo.
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El estudio también identificó algunas opciones que, aunque no pueden considerarse saludables, presentan menores niveles de azúcar o calorías. Entre ellas destacan Brillante Tehuacán y Aurrera, ambas aguas minerales con gas que no contienen azúcar ni aportan calorías.
También apareció San Bernardino Zero, una bebida saborizada sin azúcar que utiliza edulcorantes para mantener el sabor. En el caso de Coca-Cola Light, Profeco destacó que su fórmula elimina el azúcar y reduce significativamente el contenido calórico frente a la versión tradicional.
Asimismo, Free Light y Búho obtuvieron evaluaciones favorables debido a la ausencia de azúcares añadidos y a sus bajos aportes energéticos.
A pesar de estas diferencias, Profeco fue clara al señalar que ninguna de estas bebidas debe considerarse un producto saludable.
Las versiones light o zero continúan conteniendo ingredientes, aditivos y edulcorantes que, consumidos de manera frecuente, también pueden tener efectos sobre la salud.