La lluvia de meteoros Líridas será uno de los eventos astronómicos más esperados de abril de 2026, con un espectáculo visible en gran parte de México durante las noches más intensas del fenómeno. Este evento, conocido por su belleza y antigüedad, ofrece la oportunidad de observar múltiples “estrellas fugaces” cruzando el cielo en cuestión de minutos.
Cada año, este fenómeno atrae tanto a aficionados como a expertos en astronomía, ya que se trata de una de las lluvias de meteoros más antiguas registradas. Existen referencias históricas que datan su observación desde hace más de 2 mil 700 años, lo que la convierte en un evento recurrente de gran valor científico y cultural.
El origen de este espectáculo celeste está en el cometa C/1861 G1, también llamado Thatcher. Cuando la Tierra atraviesa la nube de residuos que deja este cometa, pequeñas partículas de polvo y roca ingresan a la atmósfera a gran velocidad. Al desintegrarse, generan destellos luminosos que son visibles desde la superficie terrestre.
México se encuentra en una posición privilegiada para observar este fenómeno, ya que la lluvia de meteoros será visible principalmente en el hemisferio norte. Esto aumenta las probabilidades de disfrutar de un cielo activo, siempre que las condiciones climáticas lo permitan.
¿Cuándo ver la lluvia de meteoros Líridas?
El periodo de actividad de las Líridas comenzó el 16 de abril y se extenderá hasta el 25 del mismo mes. Sin embargo, el punto máximo ocurrirá entre la noche del 21 de abril y la madrugada del 22, cuando se espera la mayor cantidad de meteoros visibles por hora.
Durante este pico, en condiciones ideales, se podrán observar hasta 18 meteoros por hora. Estos viajarán a velocidades cercanas a los 49 kilómetros por segundo, lo que genera destellos brillantes e incluso bólidos que iluminan el cielo por breves instantes.
El mejor momento para observarlas será después de la medianoche y hasta antes del amanecer. En ese lapso, el radiante —ubicado en la constelación de Lira— estará más alto en el cielo, lo que facilita la visibilidad del fenómeno.
Además, la posición de la Luna durante esas horas será favorable, reduciendo la interferencia de su brillo y permitiendo una mejor apreciación de los meteoros más débiles.
Consejos para observar la lluvia de meteoros
Para disfrutar al máximo este evento, es fundamental considerar ciertos factores que pueden marcar la diferencia en la experiencia. El primero de ellos es buscar un lugar con cielo oscuro, lejos de la contaminación lumínica de las ciudades.
También es recomendable ubicarse en un espacio abierto, sin obstáculos como edificios o árboles altos, que permitan una vista amplia del firmamento. Esto incrementa las probabilidades de detectar meteoros en distintas direcciones.
Otro punto clave es permitir que la vista se adapte a la oscuridad. Permanecer al menos 20 minutos sin exposición a luces brillantes ayudará a percibir incluso los destellos más tenues.
El clima será determinante. Consultar el pronóstico meteorológico es indispensable, ya que nubes o lluvias pueden impedir completamente la visibilidad del evento.
La paciencia también juega un papel importante. Dedicar al menos una hora a la observación aumentará considerablemente las probabilidades de ver múltiples meteoros. Para mayor comodidad, se recomienda llevar ropa abrigadora, una silla reclinable o manta, e incluso bebidas calientes.
En caso de querer capturar este fenómeno, el uso de equipo fotográfico adecuado puede hacer la diferencia. Una cámara con controles manuales permitirá ajustar parámetros como ISO, apertura y exposición.
Utilizar un lente gran angular facilitará abarcar una mayor porción del cielo, mientras que un trípode y disparador remoto ayudarán a evitar movimientos que arruinen la toma. Configurar correctamente la cámara con exposiciones de entre 15 y 30 segundos e ISO alto incrementará las posibilidades de capturar una estrella fugaz.
La lluvia de meteoros Líridas representa una oportunidad única para conectar con el cielo nocturno y presenciar un fenómeno natural que ha fascinado a la humanidad durante milenios.



