Contagio: alertan por el incremento de tuberculosis en México

El contagio por tuberculosis respiratoria presenta un aumento significativo en las cifras oficiales durante las primeras semanas del 2026.

Contagio: alertan por el incremento de tuberculosis en México
Contagio: alertan por el incremento de tuberculosis en México

Alerta por contagio en la salud pública en el país enfrenta un nuevo reto tras la reciente actualización del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud

Las autoridades sanitarias han encendido las alarmas debido al incremento de casos de tuberculosis respiratoria, una enfermedad que, aunque prevenible, ha mostrado un repunte en el inicio de este año. 

Este fenómeno ocurre en un contexto donde el sistema de vigilancia epidemiológica se mantiene atento ante diversos brotes infecciosos, subrayando la importancia de identificar los mecanismos de contagio para frenar la propagación de la bacteria.

De acuerdo con los datos oficiales correspondientes al periodo actual de 2026, se han acumulado mil 289 casos de tuberculosis respiratoria en el territorio nacional. 

El reporte detalla que tan solo en la última semana de enero se registraron 334 nuevos pacientes. 

Estas cifras superan los mil 151 casos contabilizados en el mismo periodo del año anterior, lo que refleja una tendencia al alza que preocupa a los especialistas en neumología y enfermedades infecciosas debido a la facilidad de contagio en entornos cerrados o con poca ventilación.

El origen de la alerta epidemiológica

La tuberculosis es provocada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, un microorganismo que tiene la capacidad de afectar severamente el sistema respiratorio. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) enfatiza que el contagio se produce por vía aérea. 

Cuando una persona con la enfermedad activa tose, estornuda o habla, libera pequeñas gotas que contienen el patógeno. Si estas son inhaladas por personas sanas, la infección puede establecerse en los pulmones, iniciando un ciclo que requiere intervención médica inmediata para ser interrumpido.

Es fundamental aclarar que el contagio no se produce por compartir alimentos, usar los mismos cubiertos o dar la mano. La transmisión es estrictamente a través del aire inhalado. Por ello, la detección temprana es la herramienta más efectiva para evitar que los círculos cercanos a un paciente se vean afectados. 

Las autoridades recomiendan estar atentos a síntomas como la tos persistente por más de dos semanas, fiebre nocturna, cansancio extremo y una pérdida de peso inexplicable, signos clásicos de que la bacteria está activa en el organismo.

Entidades con mayor incidencia de la enfermedad

El reporte epidemiológico permite identificar las zonas geográficas donde el riesgo de contagio ha sido mayor durante estas semanas. Veracruz encabeza la lista con 135 casos registrados, seguido muy de cerca por Baja California con 125 reportes. 

Otras entidades con números elevados son Nuevo León con 115 casos, Chiapas con 106 y Tamaulipas con 80 registros oficiales. 

Estos estados han reforzado sus protocolos de búsqueda activa de casos para mitigar la expansión del padecimiento entre la población vulnerable.

La concentración de casos en estas entidades suele estar asociada a factores demográficos y climáticos, pero también a la densidad poblacional en zonas urbanas. 

El Gobierno de México mantiene programas permanentes de control de la tuberculosis, ofreciendo diagnóstico gratuito a través de pruebas de baciloscopia y cultivos. Sin embargo, el reto principal sigue siendo el diagnóstico oportuno antes de que el contagio se extienda a nivel comunitario, especialmente en estados fronterizos o con altos flujos migratorios.

Prevención y tratamiento de la tuberculosis

A pesar de la gravedad de la enfermedad, la tuberculosis es curable. El tratamiento consiste en un esquema de medicamentos que debe seguirse estrictamente durante varios meses. 

Los especialistas advierten que interrumpir las dosis antes de tiempo no solo aumenta el riesgo de contagio hacia otros, sino que también favorece la creación de cepas resistentes a los fármacos. 

La adherencia al tratamiento es, por tanto, un acto de responsabilidad individual y colectiva para salvaguardar la salud pública.

Para reducir las posibilidades de contagio, se recomienda mantener espacios bien ventilados y aplicar la etiqueta respiratoria, que consiste en cubrirse la boca con el ángulo interno del brazo al toser. 

La Organización Panamericana de la Salud sugiere que la educación sobre la enfermedad es vital para eliminar el estigma y fomentar que las personas acudan a su unidad de salud ante los primeros síntomas. La vigilancia sobre el contagio de tuberculosis continuará de forma intensiva durante el resto del año para estabilizar las cifras reportadas.

Finalmente, el monitoreo constante de la contagió permite a los servicios de salud asignar recursos de manera eficiente.

Salir de la versión móvil