La cartilla de vacunación es el documento indispensable para que los adultos nacidos en la década de los 80 confirmen si cuentan con la protección necesaria contra el sarampión. Ante el incremento de casos registrados en el primer bimestre de 2026, las autoridades sanitarias en México han enfatizado la importancia de revisar el historial clínico para determinar si es necesario aplicar un refuerzo.
Este documento no solo sirve como un registro personal, sino que funciona como una herramienta de salud pública para contener la propagación de enfermedades que se consideraban controladas en el territorio nacional.
La pérdida de la cartilla de vacunación es una situación común entre la población de 30 a 50 años, quienes a menudo extraviaron el formato original entregado durante su infancia. No obstante, recuperar la información contenida en ella es posible gracias a los sistemas de registro que las instituciones de salud han mantenido a lo largo de las décadas.
Contar con este duplicado permite evitar la duplicidad innecesaria de dosis, aunque los especialistas aclaran que recibir una vacuna extra no representa un riesgo grave para la salud general.
Para quienes no tienen certeza de su esquema, la obtención de la cartilla de vacunación se vuelve una prioridad ante la alta tasa de contagiosidad del sarampión. El proceso de reposición se ha simplificado para fomentar que la mayor cantidad de personas acuda a los centros de salud.
Al tratarse de una emergencia sanitaria, los requisitos se han estandarizado para que el trámite sea ágil, permitiendo que el ciudadano obtenga su registro y, en caso de ser necesario, reciba la inmunización correspondiente en el mismo momento.
Proceso para derechohabientes del IMSS
Si eres derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social, el trámite para recuperar tu cartilla de vacunación es mayoritariamente digital. El primer paso consiste en acceder al portal oficial de la institución o utilizar la aplicación móvil IMSS Digital.
Dentro de la plataforma, existe una sección específica denominada «Reimpresión de Cartilla Nacional de Salud», la cual permite generar una versión actualizada de la carátula del documento. Para este proceso, es fundamental tener a la mano la CURP y el Número de Seguridad Social.
Una vez obtenido el archivo en formato PDF, el usuario debe imprimirlo y colocar una fotografía tamaño infantil para que el documento tenga validez oficial. Sin embargo, la reimpresión de la carátula es solo el inicio; para recuperar el historial de biológicos aplicados, es obligatorio acudir a la Unidad de Medicina Familiar que te corresponda.
En el área de medicina preventiva, el personal de enfermería realizará una búsqueda en la base de datos electrónica para transcribir las vacunas previas a la nueva libreta física.
La validación de la cartilla de vacunación en la clínica es esencial, ya que el sello de la institución otorga legalidad al documento para trámites posteriores o viajes internacionales.
En el contexto actual, el personal del IMSS está priorizando la atención de adultos que nacieron en los años 80 para verificar específicamente la dosis de SR (Sarampión-Rubeola). Si el sistema no arroja datos claros sobre la aplicación en la infancia, se procederá a la administración del refuerzo como medida de prevención inmediata.
Reposición en la Secretaría de Salud e IMSS-Bienestar
Para la población que no cuenta con seguridad social y se atiende en los Centros de Salud de la Secretaría de Salud o en unidades de IMSS-Bienestar, el trámite es presencial. El interesado debe acudir a la unidad más cercana a su domicilio con una identificación oficial vigente y su clave CURP.
En estos centros, se solicita el duplicado directamente en el área de archivo o de vacunas, donde el personal buscará los registros manuales o electrónicos disponibles en sus archivos locales.
Es importante considerar que, si la persona cambió de residencia o estado desde su última vacunación, el rastreo de la información en la cartilla de vacunación puede ser más complejo.
En estos escenarios, si el historial físico se ha perdido totalmente y no hay registro digital, la recomendación de la Secretaría de Salud es iniciar o completar el esquema como si no se tuviera el antecedente. Esto garantiza que el adulto quede protegido contra el brote que afecta a diversas entidades del país.
La red de atención cuenta con más de 21,000 puntos de vacunación distribuidos estratégicamente para atender la demanda. Al tramitar la cartilla de vacunación, el ciudadano contribuye a las estadísticas de cobertura nacional, lo que permite a las autoridades identificar zonas de riesgo donde la inmunidad colectiva podría estar comprometida.
La gratuidad del documento y de la vacuna asegura que el factor económico no sea un impedimento para que la generación de los 80 cumpla con esta responsabilidad sanitaria.

Importancia de la inmunización en adultos
El sarampión es una enfermedad que puede infectar hasta a 18 personas por cada caso positivo, lo que explica la urgencia de portar la cartilla de vacunación actualizada. En adultos, las complicaciones pueden incluir neumonía o inflamación cerebral, por lo que no se debe subestimar la necesidad del refuerzo.
La vigilancia epidemiológica ha detectado que una parte considerable de los contagios actuales ocurre en personas que solo recibieron una dosis en su niñez, antes de que se implementara el esquema de dos dosis que hoy es el estándar.
Mantener la cartilla de vacunación en buen estado y con los registros completos es una medida de autoprotección y solidaridad social.
La digitalización de los servicios de salud facilita que, a pesar de los años transcurridos, la información pueda ser recuperada para beneficio del paciente y de la comunidad en general.
La recuperación de la cartilla de vacunación debe verse como un paso fundamental en la cultura de la prevención. Con este documento en mano, el ciudadano tiene la certeza jurídica y médica de su estado de inmunización.
Las autoridades instan a no postergar este trámite, especialmente si se planea viajar o se convive con niños pequeños, quienes son los más vulnerables ante la falta de protección de los adultos que los rodean. El trámulo de duplicado es, en última instancia, un acto de responsabilidad ante la salud pública.


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