One-Punch Man se hunde y ya no es una exageración nacida del enfado momentáneo de los fans. La confirmación oficial de que la Parte 2 de la temporada 3 no llegará hasta 2027 ha terminado por consolidar una crisis que venía gestándose desde hace años. Lo que debía ser el gran regreso de uno de los animes más influyentes de la década pasada se ha convertido en una cadena de decepciones difíciles de ignorar.
Después de seis años de espera entre la segunda y la tercera temporada, muchos seguidores confiaban en que el anime recuperara su brillo. Sin embargo, la realidad fue muy distinta: animación irregular, decisiones creativas cuestionables y una sensación general de oportunidad desperdiciada. Ahora, el nuevo retraso añade dos años más de incertidumbre.
Una temporada 3 que rompió la confianza del fandom
El estreno de la tercera temporada no logró reconciliar a la serie con su base de seguidores. La Parte 1, compuesta por los habituales 12 episodios, fue recibida como la peor entrega del anime hasta la fecha. Las críticas se centraron especialmente en la calidad de la animación, la dirección de las escenas de acción y la pérdida del impacto visual que hizo legendaria a la primera temporada.
Para muchos, esta etapa confirmó que One-Punch Man ya no estaba a la altura de su propio legado. Y cuando la confianza se quiebra en una franquicia tan popular, recuperarla es una tarea titánica.
One-Punch Man se hunde con el retraso hasta 2027
A mitad de este escenario ya complicado, llegó el anuncio que nadie quería escuchar: no habrá nuevos episodios hasta 2027. Bandai Namco confirmó que la Parte 2 de la temporada 3 tardará al menos dos años más en llegar, un periodo de espera extremadamente largo incluso para los estándares del anime.
La noticia es especialmente dolorosa porque no se trata de un epílogo menor, sino del clímax del arco de la Asociación de Monstruos, uno de los más celebrados del manga. Es aquí donde se desarrolla el enfrentamiento definitivo entre Saitama y Garou, considerado por muchos lectores como uno de los combates más espectaculares jamás creados por ONE y Yusuke Murata.
Un adelanto mínimo que no calma los ánimos
El anuncio del retraso vino acompañado de un teaser de apenas 30 segundos, centrado casi exclusivamente en Saitama y Garou. Sobre el papel, la promesa es enorme: la forma final de Garou y un combate que debería ser memorable. En la práctica, el avance fue recibido con frialdad.
En redes sociales, numerosos fans señalaron la falta de ambición del tráiler, la ausencia de mejoras claras en la animación y la sensación de que se está pidiendo paciencia sin ofrecer garantías. Tras años de esperas y decepciones, la desconfianza es comprensible.
¿Más tiempo para mejorar o repetir errores?
Una lectura optimista del retraso sugiere que el estudio busca ganar tiempo para mejorar la producción y evitar los fallos de la Parte 1. Sin embargo, la experiencia previa invita más al escepticismo que a la esperanza. La espera de seis años entre temporadas no se tradujo en una mejora sustancial, y eso pesa mucho en la percepción del fandom.
Además, espaciar tanto el estreno de episodios rompe con lo habitual incluso dentro del formato anime. Mantener el interés del público durante dos años adicionales, después de una temporada tan criticada, es un riesgo enorme.
El peligro real: que el público no regrese
El mayor problema no es solo la calidad, sino el desgaste emocional de los espectadores. Obligar a los fans a esperar hasta 2027 puede ser el golpe definitivo que termine de diluir el entusiasmo por One-Punch Man. Incluso si el clímax logra estar a la altura del manga, queda una pregunta inquietante: ¿seguirán ahí los espectadores cuando llegue el momento?
La industria del anime es hoy más competitiva que nunca. Nuevas series captan la atención rápidamente, y el público ya no está dispuesto a esperar indefinidamente por promesas incumplidas.
One-Punch Man se hunde, ¿pero aún puede resurgir?
One-Punch Man se hunde en un momento crítico de su historia. El retraso hasta 2027, sumado a una temporada 3 mal recibida, coloca al anime al borde de perder su relevancia cultural. Aun así, el potencial sigue ahí. El enfrentamiento entre Saitama y Garou podría ser una oportunidad final para recuperar la grandeza perdida.
La gran incógnita es si llegará a tiempo. Porque en el mundo del anime, no basta con tener una gran historia: también hay que saber cuándo contarla. Y para muchos fans, la espera ya empieza a sentirse demasiado larga.
